La torre de cristal

Escogí el nombre al salir de la tienda. Dana, de Dánae, que fue encerrada por su padre, el rey de Argos, para evitar que una de las profecías del oráculo de Delfos se cumpliese. La pastor alemán también estaba encerrada, privada del contacto con cualquier otro perro, y miraba desde su cubículo de cristal hacia nosotros. Entonces, todos creímos que no había nada malo en aquello, que estábamos haciendo las cosas bien, como debían hacerse: nos equivocamos, mucho.

Dana (pastor alemán, 4 meses)
Dana con cuatro meses.

Hoy, paseo con los perros, principalmente, por el Carmelo y el Guinardó. También bajo por el Eixample hasta las Glorias y, de vez en cuando, los suelto en la Avenida Gaudí, en el Parc del Guinardó o en los Jardins del Príncep de Girona. Allí, corren un rato, practicamos ejercicios simples de adiestramiento o, simplemente, jugamos con una pelota de tenis.

Si alguien me para y me pregunta dónde he comprado a mis perros, les digo que todos son adoptados de la protectora. Les miento. Les explico cómo pueden enseñar a que su perro se siente, se tumbe, venga cuando le llaman; qué es un clicker y cuándo utilizarlo, y para qué sirve también. Si tengo tiempo suficiente, les explico el caso de Dana; si no lo hay, mantengo la mentira hasta el final.

Comprar un perro (en una tienda)

¿Tú también piensas comprarte un perro? Si buscas por Google, podrás ver las últimas tendencias: solo teclea comprar perro… y aparecerán algunas de las búsquedas más habituales. Comprar perro pequeño, comprar perro labrador, perro boo, de agua, lobo checoslovaco, salchicha, pomerania... La gente sigue cometiendo el mismo error que yo cometí, por eso miento, porque no puedo sacrificar todos y cada uno de los paseos de mi vida explicándoles por qué jamás debí entrar en aquella tienda y perpetrar el peor error que puede llevar a cabo alguien que quiere un perro.

Dana y Argos con pelota
Dana y Argos en nuestro primer piso.

No es por tratarse de un perro de raza siquiera. Otros te dirán que sí, pero no yo. No es ni tan siquiera por comprar un perro; algo que no tengo intención de volver a hacer. Se trata de un cúmulo de errores que deberías ahorrarte, así que aprovecha para leer sobre ello y da un poco de sentido a mi equivocación.

Errores al conquistar la torre de cristal

El primero de todos ellos es aquel más sencillo de resolver, pero como estamos idiotizados o enamorados de ese cachorro que tenemos delante, no se nos ocurrirá. Una tienda de perros no forma parte de una historia épica, por mucho que intentemos racionalizarlo o convertirlo en una leyenda griega, no estamos ayudando a ese animal, no estamos salvando su vida: estamos condenando a diez camadas más que vendrán después mientras pagamos trescientos, quinientos, mil o dos mil euros a una mala persona.

Dana y Argos descansandoNo es una conquista, es una rendición incondicional frente a un negocio que te facilita ya un perro que no ha sido bien sociabilizado, que llega de criaderos ilegales ubicados en otros países y que, muy probablemente, aterrice en tus manos sin una impronta adecuada (algo irrecuperable) y con enfermedades que, en el trayecto, han matado a una parte de su propia camada.

Dana llegó de República Checa, con una impronta deficiente, y nunca se ha comunicado bien con otros perros. También con tos de las perreras, aunque entonces no lo supe, e hiperreactividad, que no tardaría en convertir en ansiedad por separación y comerse las paredes de todo mi piso.

Comprar un perro en una tienda significa jugar a la ruleta rusa: por un lado, desconoceremos quiénes eran los padres, cuál era su carácter y qué problemas físicos han sufrido a lo largo de su línea; por el otro, dudaremos sobre qué ha vivido ese animal desde que nació, si convivió con su madre, con sus hermanos o cómo ha sido sociabilizado y criado desde el primer día.

Esto es solo una parte. Si eres un poco más listo o lista que yo, recurrirás a un criador. Un profesional que trabaja en el mundo canino y que podrá mostrarte la genealogía familiar del animal, el carácter de los padres, dónde han vivido los cachorros y un largo etcétera. Además, aunque no lo creas, muchas veces el precio de venta del animal será notablemente más económico que el de una tienda (supuestamente) especializada.

Perros con ansiedad por separación
Dana y Argos destrozando nuestro primer piso. (A esta foto le tengo un cariño especial. ¡Jajajajaja!)

Así podrás comprar un labrador, un pastor alemán o un border collie con la seguridad de que todos esos perros han nacido y vivido sus primeros meses junto a alguien responsable que no se lucra a través del sufrimiento y el maltrato animal.

¿Cuál es el problema? Si te paras un minuto a pensarlo, es infinitamente mejor que apoyar las redes de tráficos de animales y la falta de cuidados que muchas tiendas siguen manteniendo; ¿pero para qué quieres un perro de raza? ¿Son bonitos, verdad? ¿Y qué más?

Dana y Nymeria
Dana y Nymeria, nuestra gata, en una de las terrazas de la casa del Guinardó-Eixample.

¿Conoces el carácter de un pastor alemán? ¿Sabes que son inseguros por elección genética y tienden a convertirlo en agresividad? ¿Entiendes lo difícil que puede resultar cansar a un perro de trabajo inagotable como el border collie? ¿Sabes que un chihuahua, un jack russel o un cocker siguen necesitando mogollón de ejercicio pese a su tamaño?

Todos los perros tienen talento

Los perros de raza tienen una función: son perros de trabajo, de pastoreo, de guarda… y tú deberías poner los medios para que cumplan esa función en la medida de tus posibilidades. No es una opción, es genética: a un pastor alemán le define el pastoreo, y el trabajo. Un pastor alemán no quiere estar tumbado en el sofá, no quiere jugar diez minutos contigo, no quiere ser parte del decorado; quiere correr, pensar, mover ovejas del punto A al punto B… un pastor alemán quiere ser un pastor alemán.

Y lo más importante de todo, ¿sabíais que un 50% de los perros que sobreviven en las protectoras son de raza? En serio. Hay muchísimos en todas ellas. Solo tienes que ir y hablar con los responsables sobre qué tipo de perro estás buscando. Nadie te va a intentar encasquetar a un perro que no quieres —y si alguien lo hace, deberías avisar al resto del equipo y no complicarte la vida—. No te juzgarán por decir no; no te juzgarán; están ahí para ayudarte.

Antes de comprar, pregúntate qué esperas de tu perro. La mayoría solo queremos a un amigo con quien compartir nuestro tiempo libre, que sea lo más equilibrado posible y que se convierta en parte de nuestra familia. Eso puede hacerlo cualquier perro. Cualquier perro tiene talento para aprender a hacer agility, para jugar con la pelota, coger el frisbi, aprender obediencia básica y avanzada, y mucho más.

Cualquier perro tiene talento.

Así que solo se me ocurre una razón para comprar un perro en un criador, y es que te dediques a ese mismo mundo de forma profesional. ¡Y aun así mucha gente trabaja en agility, en obediencia o en discdog dog dancing con perros mestizos! Y tú necesitas un pastor suizo o un cachorro de rottweiler con el que salir a pasear, ¿verdad?

Siempre hay perros en adopción, de raza y sin raza. Solo es cuestión de tener un poco de paciencia. Solo es cuestión de conocer a un animal, de vivir con él, de aprender y ser consecuentes con nuestras decisiones. ¿Pero a que ya no suena tan importante eso de comprar un perro?

Esto es una (pequeña) parte de todo lo quiero decirle a cada persona que me pregunta dónde compré a Dana. Cuando ve lo obediente que es. Cuando se da cuenta de que viene cuando la llaman, que se queda quieta a la orden o abre el container cuando se lo pido. 

Lo que no sospechan es que, por mi error, Dana terminó siendo un animal completamente agresivo con cualquier perro con el que nos cruzábamos, que todavía hoy no puede (ni podrá jamás) entender lo que los perros nerviosos le dicen, que necesita dos horas de paseo, sesiones de adiestramiento diario y que, ahora, camino a los siete años de edad, ha empezado a dormir boca arriba, a relajarse y a entender cómo debe gestionar su ansiedad.

Foc y Dana de excursión
¡Foc y Dana se van de excursión!

Durante años creí que su torre de cristal quedó atrás, en Mister Guau, una cadena catalana que, al final, rectificó a la fuerza, sin comprender que no era posible liberar a mi perra de algo con lo que cargaría toda su vida. Cuando por fin lo entendí, decidí que nunca más pondría precio a un perro. Y no lo haré.

Dana fue un error. Solo es que conseguí convertirlo en mi mejor error. 

Enlaces relacionados:

7 thoughts on “La torre de cristal”

  1. ¡Un post genial!

    Yo también tengo un perro, bueno, perra en este caso; una mezcla de pastor alemán con pastor herreño y vete a saber que más. La gente siempre me hace propuestas distintas por la calle y los niños la califican de lobo, directamente xD

    La adopté en una protectora donde había empezado a colaborar como voluntaria. Fue una conexión total, amor a primera vista y entre rejas. Lo que desconocía era su historial, que me fueron dando a cuenta gotas. La habían adoptado ya tres veces y vuelto a devolver por problemas de ansiedad. Además, había llegado a la perrera moribunda después de estar varios días tirada en la cuneta de la carretera tras ser atropellada. Tuvieron que operarla de la cadera y tardó meses en volver a andar. Posiblemente también la maltrataron, porque tenía un miedo atroz a los hombres y era muy desconfiada.

    En aquel momento no sabía en lo que me metía y fue más duro de lo que esperaba. Un animal del que no podía separarme porque, desde que me iba, empezaba a llorar y a angustiarse, ya estuvieran mis padres en casa. Con el tiempo consiguió sentirse segura con ellos y, cada vez, con un número mayor de personas. Pero seguía sufriendo estando sola, así que entre todos hacíamos turnos para evitar esto: mi padre, mi madre, mi tía, mi abuela… Familia completa. Y así hemos estado cinco años pero no cambiaría a mi perra por nada en el mundo.

    Ha habido momentos de impotencia y miedo pero hemos seguido adelante lo mejor que hemos podido. Ronda, que así se llama, ha ido evolucionando a mejor en todos los sentidos. Su dependencia es menor y ya tiene menos miedos. Está sonriente todo el tiempo y eso que era un animal tan reprimido, que ni ladraba ni corría detrás de una pelota. Estaba bloqueada.

    Calculamos que tiene 8 años aunque, como ya dije, con nosotros lleva 5. Ahora, por fin, ha logrado quedarse sola en periodos, cada vez más largos. Lo cual me alegra, no, qué digo, ¡me extasía! xD Al principio la llevé a veterinarios, etólogos y entrenadores que no sirvieron de mucho, algunos hasta daban consejos contraproducentes que ignoré. Como sacarla siempre atada y con correa en corto, en paseos reducidos para que no se “emocionara” y aumentase su nerviosísmo. Lo que hice fue llevarla al monte (su sitio preferido) y dejarla correr a sus anchas para que volviera a casa agotada.

    Al final, lo “único” que necesitaba era tiempo. Entiendo que la entregasen de nuevo a la protectora, porque es difícil mantener un sistema de guardias como el nuestro. Comprendo los destrozos y las quejas de los vecinos. Unido al sufrimiento, nada intencionado pero inevitable, que hubiese prolongado la ansiedad de Ronda. Fue duro pero eso la trajo a mi vida 🙂

    Sigo gestionando sus problemas, por eso agradecería cualquier consejo que puedas darme, ya que viviste un caso parecido.

    Me gusta

    1. ¡Hola, Nidia! Me ha encantado que haya compartido la historia de Ronda aquí. Lo cierto es que no soy para nada experto en etología canina: sí he leído sobre miedo y agresividad y he tenido la fortuna de toparme con verdaderos profesionales del “mundo perruno”.

      Sin embargo, creo que el mejor consejo que tengo bajo la manga para quien quiera oírlo es tiempo y paciencia. Adoptar a un perro (o perra) con problemas de cualquier tipo debe ser un progreso diario donde cada pequeño avance debería verse como una victoria y “una forma de aprender” constantemente.

      Creo, por ejemplo, que lo de soltarla fue algo acertadísimo si lo veías posible porque lo que comentas a mi, personalmente, me parece una dependencia enorme de la perra hacia ti. En este caso, si obedece (llamada, quieto, etcétera, si fuera necesario) y se la deja libre en condiciones de seguridad, para mí no tiene ningún problema. Aun así, me he dado cuenta que algunos/as etólogos/as son muy reacios a dar pasos grandes en los tratamientos y siempre tiran por lo bajo.

      En casa, si no lo haces, mi herramienta mágica es el transportín. Se lo tengo que explicar siempre a todo el mundo, porque se creen que encierro equis horas de vez en cuando a los perros porque sí, pero es una herramienta espectacular para perros con ansiedad y ansiedad por separación: tienes que positivar poco a poco ese espacio (premios, etcétera) y convertirlo en un lugar donde están tranquilos cuando tú estás y cuando tú no estás. Aquí tienes un vídeo explicativo donde se le enseña con premios y clicker: https://www.youtube.com/watch?v=jZsz0NZUKKw

      Si tiene bastante nerviosismo, yo lo he corregido siempre con entrenamiento físico y mental. Lo cierto es que no soy el tío más vago del mundo, pero cansar a dos pastores alemanes corriendo puede llevarte al suicidio (el tercero que tenemos es un vago de cuidado, así que ese no cuenta :P), por lo que yo además de ejercicio (pelota de tenis, mordedor, correr…) les hago muchos ejercicios de obediencia básica y avanzada (abrir el container de la basura, estar sueltos y quietos en una zona con muchos estímulos, coger objetos, caminar en junto, hacer la croqueta en el suelo…) y algo menos conocido pero genial para cansar a un perro de trabajo, como un pastor, como son ejercicios de moldeado libre (aunque al principio puede ser que haya que controlar la intensidad para no crear demasiada ansiedad).

      Aquí tienes otro vídeo de YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=8ZhoWobRDxU

      Y aquí una explicación sobre este tema que me he leído en diagonal ahora, lo confieso: http://www.eurekan.es/moldeado-libre-en-el-adiestramiento-con-clicker/

      Seguro que se me ocurren más cosas, pero para mí lo fundamental que he aprendido entre perros es algo que parece muy redundante: si quieres que el perro se comporte de otro modo, tienes que conseguir una respuesta diferente. Esto que parece una tontería me ha servido para que aprenden a estar tranquilos en casa siempre, o en la calle, o cambiar la agresividad de Dana por otras respuestas incompatibles con la primera.

      ¡Como te estoy escribiendo desde el móvil, mejor alargo el mensaje después desde un PC en condiciones!

      De nuevo, gracias por comentar. 🙂

      Me gusta

      1. Vaya, qué respuesta más completa! Gracias por las recomendaciones aunque no seas un experto, tu experiencia me vale 🙂

        Ronda es mega obediente y ha ido aprendiendo un montón de trucos. Es muy lista, así que el mérito es de ella, los pilla rapidísimo.

        Lo del transportín es algo que había valorado pero los que había mirado eran más bien como jaulas (y bastante caras), porque pensé que en uno más pequeño se agobiaría, ¿tus perros lo llevan bien? Supongo que al final es algo progresivo, tal y como explican en el vídeo.

        Gracias nuevamente, intentaré ponerlo en práctica!

        Me gusta

        1. ¡Hola, Nidia!

          Yo con el transportín lo he hablado con varios amigos adiestradores y todos están de acuerdo en que no debería ser más alto que la altura del perro/a sentado; al final, tiene que ser un espacio donde descansa un rato o está tranquilo/a (como nosotros cuando nos vamos a nuestra habitación y nos tumbamos en la cama a pensar, a leer, o a escuchar música un rato).

          Como dices, es algo superprogresivo. A lo mejor, necesitas 15 días o un mes para que se habitúen bien, pero después es una herramienta genial en todos los sentidos (por ejemplo, si se están portando mal y van un rato al transportín, para ellos no es un castigo ya, sino un “quédate aquí, que estás bien y tranquilo”, para que me entiendas).

          Mis perros todos lo llevan bien con esos tamaños y ahora, a menudo, ellos mismos duermen en ellos con la puerta abierta durante toda la noche (aunque yo no les “he obligado” nunca a meterse de noche, pero lo tienen muy “positivizado”).

          Si te sirve de algo, nosotros compramos este modelo en su momento: http://www.zooplus.com/shop/dogs/dog_cages_carriers/crates/large_dog_crates/380202 Aunque ahora probablemente las cambie por este otro modelo que me parece bastante más majo para el uso que yo le doy en casa: http://www.zooplus.com/shop/dogs/dog_cages_carriers/carriers/metal_cages_and_boxes/373690

          ¡Nos leemos! 🙂

          Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s