Cuatro años de caos

Ayer, dejé la impresora echando humo. Primero, imprimí tres capítulos y una sinopsis para adjuntar a una propuesta editorial; después, saqué dos copias íntegras del borrador para registrarlo y evitar los típicos líos de esos que siempre crees que no te pasarán a ti, hasta que te pasa; por último, terminé de fundir el cartucho de tinta con tres o cuatro artículos —el mejor de ellos, hasta la fecha, ¿Cómo puede ser un mundo vacío mejor que un mundo habitado? de Simon Knutsson— que hace días que quiero leer; tengo esa manía: si puedo evitarlas, me gusta rehuir las pantallas.

Mañana tengo otra presentación del libro de ensayos en Badalona, media garganta obturada, y un ataque de patógenos muy considerable, cortesía de mi mujer. Pero esta semana vuelvo a estar emocionadísimo: tanto o más que hace unos meses; el último año ha sido tiempo para maquetar, promocionar, dar a conocer, hablar… Sobre todo, hablar; hablar sobre una infinidad de temas con todo tipo de gente: animalismo, industria, economía, maltrato, sostenibilidad, naturaleza, ética; pero sin olvidar, ni por un instante, que ese cambio lo supuso un perro, un perro abandonado, enfermo, viejo, sobre el que, tras su muerte, conseguí compartir su historia con miles y miles de personas.

Los Simpson - Lo llamamos: "El síndrome de los tres chiflados..."
“Aquí tenemos la puerta a su cuerpo, ¿eh? Y estos son descomunales microorganismos de fantasía…”

Durante los últimos meses, mucha gente me ha empezado a escribir correos electrónicosademás; preguntándome acerca de un libro sobre la historia de Caos que todavía no existía. Hoy, tengo el borrador de una novela, y un cajón lleno de fotos nuestras; también la certeza de que este proyecto, volará; la certeza de que conseguiré hacer llegar hasta todos vosotros mi primera novela, la que de verdad importa, la única por la que debo luchar con uñas y dientes por publicar, y la que sé que, por su propia naturaleza, se abrirá paso hacia el público, lenta, pero tenaz.

Quizá me equivoque. Si no es así, tengo un título provisional que proponer a la editorial, un título que me encanta, que lo resume todo, y que figuraba en el encabezado de la historia que entregué: Cuatro años de caos. Aunque no sé qué hacer con esa última ce minúscula… ¿Qué opináis?Asimismo, llegan buenas noticias sobre la difusión del libro de ensayos por todas partes, lo que, en cosa de unos días, me ha hecho lanzarme de cabeza hacia un par de reuniones con los amigos de animal latitude y a participar como alumno en el primer posgrado en Conocimiento del Mundo Animal que se imparte en Barcelona. Así, ya tengo tres objetivos claros para este 2017: publicar mi primera novela, cursar el posgrado y seguir adelante con mis proyectos de ética animal; bueno, en realidad, hay otros dos por ahí, pero de uno no me permiten hablar y, del otro, prefiero no hacerlo todavía.

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Eh… Sí. Esto… ¡Son perros! ¡PERROS! ¡Perros jugando a póquer!

¡Que conste que os mantendré informados! Os explicaré cómo se suceden las cosas a partir de aquí; en especial, sobre todo lo que sucede en el mercado editorial… Por mi experiencia, si ocurre, empezará a acelerarse todo de nuevo, pero, esta vez, intentaré mantenerme a los mandos y seguir relatando, a mi ritmo… ¿Lo conseguiré?


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2 comentarios en “Cuatro años de caos

  1. Max

    Suena a que lo conseguirás, se ve como un año de objetivos claros y mucho potencial. Te deseo la mejor de las suertes, y espero que esa novela no tarde en llegar a los lectores que la esperan.
    P.D.: la c se siente mejor mayúscula.

    Me gusta

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