Las historias de (rol de) Ab3

Nota del autor: esta no es la típica entrada que suele aparecer en este blog (supongo que por eso la publico mientras estoy “de vacaciones”); y tampoco tengo intención de ampliar temáticas. Simplemente, se me ocurrió que podría estar bien recuperar unas historias que, en su momento, me parecieron muy divertidas.
En septiembre, vuelvo con lo de siempre: animalismo, literatura, cine y artículos de opinión demasiado críticos para después de las vacaciones. Palabra.

P.D.: Perdón por el spam de entradas a los suscriptores/as del blog. (¡No volverá a pasar!)

Verano de 2016. Tras revisitar La guía del autoestopista galáctico (con una toalla cerca en todo momento), devorar las películas clásicas de los Monty Python, y también de Terry Gilliam, y releer algunos capítulos de El señor de los anillos —aunque siempre preferí El Hobbit—, caen, de una de las cajas de mi última mudanza, unos viejos manuales de Dragones y Mazmorras; ese mismo día, empiezo a devorar una serie de estreno con aires ochenteros: Stranger Things, donde los cuatro niños protagonistas, los tres que conocerán a Eleven y aquel al que tratarán de rescatar, juegan a D&D y se enfrentan al Demogorgon, un príncipe demoníaco que ya aparecía en la primera edición del juego.

Stranger Things (cartel promocional)
Cartel promocional de la serie Stranger Things en Netflix. Serie 100 % recomendable.

Lo relacioné de inmediato con las historias de Ab3 (en inglés), que un tal Reverendo tradujo con mucha gracia hace más de una década (para hacernos una idea, el hilo revivido por un usuario de Meristation data de 2004-2005, y la web debió aparecer poco más allá de principios de siglo). Tras todo lo anterior, tuve cierto impulso de ponerme en la piel de esos niños tan freaks que salvaban el mundo frente a un tablero, unas cuantas notas en papel y un buen puñado de dados.

Por desgracia, no hay tiempo para todo, por lo que mientras nos toca la lotería o una gran multinacional compra por cientos de millones una de mis revolucionarias ideas de negocio (¡ja!), me conformo con recuperar en un formato adecuado todas aquellas historias de rol con las que uno no podía parar de reír.

Las tradujo este señor, cuya página web se perdía con el paso de los años en otro plano de existencia, o quedaba recluido en las Dimensiones Mazmorra, en R’lyeh o a través de todo el Multiverso… Quién sabe. De cualquier modo, y al margen de la legalidad de coger estos textos y darles un formato adecuado (he conseguido hablar con el autor original, y cortar el árbol más alto del bosque con… ¡un arenque!, para obtener su permiso; pero no he encontrado al traductor, que emigró a tierra de Canguros, según se cuenta).

Paul Kidby - Rincewind (en las Dimensiones Mazmorra)
Y aquí tenemos a un asustado Rincewind en las Dimensiones Mazmorra…

Entonces, se me ocurrieron tres ideas relacionadas entre sí: a) hay fragmentos mal organizados por multitud de foros de habla hispana y por todo Internet, así que mejor organizarlos y referenciarlos en algún sitio (¿por qué no aquí?); b) por lo majo que parecía el tal Reverendo (Jorge Prieto), seguro que también me daría permiso para transcribir y corregir los textos originales en español; y c) porque si alguna de las afirmaciones anteriores no es correcta, lo más probable es que exista un universo alternativo en el que, o él está de acuerdo, o yo jamás me decido a hacer algo así, y me marche a comprar un falafel (o nos esclavicen seres insectoides provenientes de Gor).

Si ni tan siquiera la gastronomía turca y libanesa puede zanjar este tema, un e-mail será suficiente para retirar esta versión renacida de sus cenizas gracias a una pluma de fénix, un simple hechizo de resurrección o un tipo avispado que, rápidamente, se percató de que todas estas historias solo habían fingido su propia muerte.

Pégale un clic a este otro enlace para leer (o releer) las historias de rol de Ab3 en español.

Cthulhu (H.P. Lovecraft)
Cthulhu asomando el morro… o lo que sea.

Quedaron nueve en la recámara que (que yo sepa) nadie se atrevió a traducir, pero como (creo que) tengo los medios —aunque sea de un modo… indirecto— quizá también aparecen por aquí…

Además, que esto se llama Doblando tentáculos; antes o después tenía que asomar el morro Cthulhu, o lo que sea eso que le cuelga de la cara…

Las 16 historias de Ab3 traducidas al español:

  1. El equipo que no sabía disparar a derechas (21 de marzo de 2002)
  2. El día en que maté a todo el grupo antes del primer combate (9 de agosto de 2002)
  3. Una noche en la posada, un día con los racistas (22 de agosto de 2002)
  4. El viaje divino (30 de agosto de 2002)
  5. Mitos rotos y doloridos (7 de septiembre de 2002)
  6. Las aventuras de los Monty Python en el abismo más profundo del infierno casero (18 de septiembre de 2002)
  7. Kobayashi Maru con violencia indiscriminada y supermodelos (26 de septiembre de 2002)
  8. ¿Cómo que han perdido el riñón de mi mujer? (4 de octubre de 2002)
  9. Nunca dejes atrás tus pelotas (12 de octubre de 2002)
  10. Muerte por pulgares (19 de octubre de 2002)
  11. La noche de los supercadáveres (26 de octubre de 2002)
  12. Caníbales, paletos y astronautas transexuales (30 de noviembre de 2002)
  13. Atrapado en la academia Jedi (24 de diciembre de 2002)
  14. Reservoir Torgs (28 de diciembre de 2002)
  15. La habitación equivocada de R’yleh (13 de septiembre de 2003)
  16. El gran desfile de la muerte de Gamma World (9 de marzo de 2004)

El gran desfile de la muerte de Gamma World

WTF?! “¿Qué es esto?” ¡Vuelve a la entrada principal, muggle!

Aviso: puede que esta historia no sea tan divertida coma las anteriores, y puede que yo me haya convertido en un “pseudofamoso creidillo” de Internet. Pero en honor al estreno del cómic In the pit, compartiré con vosotros este pequeño relato lleno de mutantes y palabrotas.

Pensaba que iba a ser perfecto… Mis cinco jugadores menos propensos a causar problemas estaban conmigo: El Capullo, El Pervertido, El Cagón, El Gordito y El Rehabilitado (anteriormente conocido como El Alcohólico). Nos habíamos reunido en el apartamento de El Pervertido.

Durante una temporada El Pervertido y El Disgusto habían compartido piso, pero El Disgusto encontró algo más barato: se mudó a una comuna de jugadores de Star Trek en vivo. No sabíamos qué pasaba en el interior de aquella granja pintada de manera extravagante, pero fuese lo que fuese era muy inmersivo… en el peor sentido de la palabra.

Con El Disgusto ausente (excepto por un cierto olor a ropa interior masculina sin lavar que a ratos flotaba en el ambiente) tuve la oportunidad de intentar dirigir algunas campañas libres de ninjas. Y el juego que íbamos a probar esa noche era uno que había ansiado dirigir desde hacía mucho tiempo.

Gamma World (portada)
(1) Gamma World es un juego de rol post-apocalíptico que ya se mencionó en una de las primeras historias.

El Gordito: Gamma World (1), qué maravilla.”

Yo: “Y es la primera edición.”

El Capullo: “Yo solía tener una copia de ese juego. Iba a dirigir una partida, pero le presté las reglas a Psicópata Dave y él las vendió a una tienda de libros de segunda mano…”

El Cagón: “¿Te refieres a la tienda de libros usados de Mildew?”

El Capullo: “Sí. Siempre quise volver a comprárselos, pero para cuando conseguí ponerme al día con el Club de Literatura y Música de Columbia, alguien ya se los había llevado.”

Yo: “Yo lo compré en la tienda de Mildew.”

El Rehabilitado: “Psicópata Dave te hizo esto un montón de veces, ¿verdad?”

El Capullo: “Sí.”

Yo: “Lo siento, Capullo.”

El Capullo: “No pasa nada, al menos aún conservo mi copia de Cyborg Commando.” (2)

El Gordito: “Sí, es un consuelo.”

Cyborg Commando (juego de rol)
(2) Cyborg Commando, un juego de rol futurista publicado en 1987 por New Infinities Productions y ostentando el nombre de Gary Gygax como uno de sus autores, con la premisa de que los jugadores “interpretan” a cyborgs supercachas que van por ahí pegando tiros sin ton ni son.
Está considerado como uno de los peores juegos de rol jamás publicados, y, a juzgar por la portada, no me extraña en absoluto.

El Rehabilitado: “Bueno, ya sabes lo que dicen… ¡mal de cyborgs, consuelo de tontos! ¡Ja, ja!”

Yo: “Bueno, vale… vamos a crear esos personajes.”

Un rato después, tenía cinco nuevos PJs esperándome.

El Capullo: “Mi personaje es un humano mutante con inteligencia superior y hemofilia.”

El Gordito: “Mi personaje es un humano normal, que idolatra la obra de Roland Dahl.” (3)

El Cagón: “Yo jugaré con un cactus mutante. Su única posesión es una pequeña carreta roja en la que se sienta. La mueve con telequinesis.”

Yo: ¿Por qué…?

El Cagón: “¡Porque nadie atacaría a un cactus! ¡Es brillante!”

El Pervertido: “Yo he creado un humanoide mutante. Sus mutaciones son: tamaño reducido, miembros múltiples y miembros alargados. He hecho este dibujo, ¿ves?”

(breve pausa horrorizada)

Yo: “¿Se llama Doctor Octopolla?”

El Pervertido: “Sí, es como el Doctor Octopus, sólo que camina sobre sus…”

Yo: “Ya lo cojo.”

El Pervertido: “Son realmente grandes, y él es muy pequeño, y tiene ocho, y cuando necesita dar un salto con propulsión o un arma a distancia todo lo que tiene que hacer es…”

Yo: “¡SIGUIENTE!”

El Rehabilitado: “Yo jugaré con un humano normal, con apariencia normal, atributos normales y ninguna mutación. Su nombre es Aventurero Juan Érico.”

Yo: “Eso es…”

El Rehabilitado: “¡Ja, ja! ¿Lo coges? ¡Aventurero Juan-Érico! ¿Lo coges? ¡Aventurero genérico! ¡Ja, ja!”

Yo: “¿Qué tal si vamos empezando?”

El escenario que había planeado iba a ser una misión simplona para introducir a los jugadores en el mundo de la campaña, con escaso o ningún peligro real. Les expliqué que todos sus personajes vivían en una aldea llamada Roñavilla en las afueras de un bosque. La vida transcurría con tranquilidad, pero la aldea se había quedado muy corta en suministros médicos. Así que mandaron a los PJs de camino a la Gran Ciudad, en la boca del río, para que adquiriesen los preciados suministros. Todo marchaba a pedir de boca hasta que acabamos el primer combate.

Charlie y la fábrica de chocolate (Tim Burton)
(3) En la traducción original: “Roald (y no Roland) Dahl es un conocido autor de relatos cortos para adultos y, sobre todo, de novelas y cuentos infantiles. Su obra más conocida probablemente sea Charlie y la fábrica de chocolate, que fue adaptada al cine (con bastante éxito) con el nombre Willy Wonka y la Fábrica de Chocolate en 1971.
Por cierto, Tim Burton está a punto de terminar una nueva versión de la historia, (que esta vez conservará el título original del libro). La pregunta es, ¿quién será recordado como el mejor Willy Wonka? ¿Gene Wilder, o Johnny Depp? Se aceptan apuestas.” No sabemos quién sería mejor Willy Wonka, pero sí nos hacemos una idea de lo que ha llovido desde que se tradujo por primera vez este texto, ¿verdad?

El Cagón: “¡Dios mío! ¡Casi nos matan a todos!”

El Gordito: “Una lucha a vida o muerte contra canarios de dos metros de alto armados con fusiles de asalto. ¿Cómo podría el apocalipsis traer tanta ironía?”

El Pervertido: “Lo de que nadie atacaría a un cactus no ha durado mucho.”

El Cagón: “No me atacaron, es que vosotros me estábais usando como escudo, ¡cabrones!”

El Rehabilitado: “Mi personaje esparce los cuerpos por el campo mientras canta: ‘Pajaritos por aquí, pajaritos por allí…’ ¡Ja, ja!”

Yo: “Creí que habías dicho que el humor era una parte importante de tu terapia.”

El Rehabilitado: “Lo es.”

Yo: “Bueno, pues avísame cuando empieces.”

El Rehabilitado: “¡Ja, ja! ¡Y pensar que decían que eres un fracasado calvo sin sentido del humor!”

Yo: “¿Qué?”

El Capullo: “Mi personaje intenta parar sus hemorragias.”

El Pervertido: “Mi personaje intenta ayudarle.”

El Capullo: “Si alguno de los miembros de tu personaje me toca, gritaré.”

Yo: “Bueno, ¿vais a acampar para pasar la noche?”

El Pervertido: “Sí, creo que es una buena idea. Y creo que deberíamos reconsiderar nuestros planes. ¿Quién tiene el mapa?”

El Capullo: “Creo que mi personaje lo está usando como torniquete.”

Los personajes de los jugadores acamparon a las sombras de unas ruinas. Tras alisar y secar el mapa empezaron a hacer planes.

El Cagón: “Creo que deberíamos volver. Este sitio es peligroso.”

El Rehabilitado: “Dices eso en todas las partidas.”

El Cagón: “¡No, no es verdad!”

Rocky y Bullwinkle
(4) Rocky y Bullwinkle es una serie de dibujos animados norteamericana bastante antigua (empezó a emitirse en los sesenta) que ha alcanzado el estatus de “serie de culto”. El juego de rol es en realidad un híbrido entre juego de mesa, juego de cartas y juego de rol destinado a los más pequeños, y hasta donde yo sé, los personajes jugadores no corren peligro alguno…

El Capullo: “Es lo mismo que dijiste aquella vez que jugamos al juego de Rocky y Bullwinkle.” (4)

El Cagón: “Y tenía toda la razón. El señor Peabody tenía una mirada enloquecida.”

El Pervertido: “Nos han encomendado una misión de socorro. No podemos dejar que una horda de canarios asesinos nos afecte.”

El Gordito: “Mirad el mapa. Me parece que estamos dando un buen rodeo para ir a la Gran Ciudad.”

El Capullo: “Creía que este era el único camino.”

El Pervertido: “Dejadme ver… Oye, tiene razón, estamos dando un buen rodeo. Este viaje nos está tomando más de una semana, y lo podríamos hacer en tres días si atajásemos por aquí y tirásemos en línea recta hacia la Gran Ciudad.”

Yo: “¿Queréis atajar a través del Desierto de la Muerte Segura?”

Los jugadores hablaron brevemente entre ellos. En sus susurros pude oír el sonido de una campaña deshaciéndose en pedacitos.

El Pervertido: “Sí.”

Yo: “Dejad que os lo pregunte otra vez. ¿Queréis tomar un atajo a través del Desierto de la Muerte Segura? Ya sabéis, esta parte del mapa, aquí, con todos estos símbolos de radiación y peligro por contaminación biológica?”

Una vez más los jugadores hablaron brevemente entre ellos. La sutileza no estaba haciendo efecto, así que mientras cuchicheaban señalé al mapa e hice ruidos de película de miedo.

El Pervertido: “Sí.”

Yo: “Muy bien. ¿Hay algo más que queráis hacer antes de que vuestros personajes se echen a dormir? Después de todo, querréis levantaros bien temprano para empezar vuestro viaje a través del Desierto de la Muerte Segura. Repito: Desierto de la Muerte Segura.”

El Capullo: “Yo intento no perder tanta sangre.”

El Pervertido: “Mi personaje tiene que realizar unos complejos rituales de acicalamiento.”

El Cagón: “Mi personaje se esconde en un rincón de espaldas a una pared.”

El Rehabilitado: “Yo me acuesto detrás suyo para estar… ¡entre la espalda y la pared! ¡Ja, ja!”

El Caramelo Interminable
(5) En la historia original, “caramelo interminable” es “everlasting gobstopper“. En inglés, un gobstopper es un caramelo bien grande, tanto que es difícil de comer (literalmente, gobstopper significa “paralizador de bocas”).
Pues bien, en Charlie y la fábrica de chocolate hay un MacGuffin llamado the Everlasting Gobstopper, la más preciada y codiciada invención del maestro de los dulces, Willy Wonka: un caramelo que puedes chupar y chupar, morder y morder, y nunca se acaba. Mmmmm..

El Gordito: “Mi personaje evangeliza sobre el misterio sagrado del Caramelo Interminable.” (5)

Por la mañana, los personajes jugadores abandonaron su acampada y entraron en el Desierto de la Muerte Segura. De repente, las encuentros de combate se doblaron en frecuencia y en ferocidad. Pensé en todos los encuentros “de roleo” que había preparado para este escenario. Me imaginé a todos esos personajes no jugadores de pie a la vera del camino, esperando aburridos como actores a los que nadie daba un guion. Y fue después de una lucha particularmente dura contra algunas pulgas gigantes que sufrimos nuestra primera baja.

El Capullo: “Bueno, pues ya está. Me desangré hasta morir.”

El Pervertido: “Sí, por ese muñón que tienes en lo alto del cuello.”

El Cagón: “No creía que fuese posible que un cactus se meara encima.”

El Rehabilitado: “¡Los dados me sonríen esta noche!”

El Gordito: “Cojo algunos trozos de chocolate y le ofrezco los últimos ritos al personaje de El Capullo.”

Yo: “¿Pero cómo…?”

El Gordito: “…en el nombre de Wonka, amén.”

Siempre supe que jugar a juegos de rol me iba a mandar al infierno, pero hasta ese momento nunca estuve seguro del cómo y el porqué.

El Capullo: “¿Puedo hacer otro personaje?”

Yo: “¿Y cómo vas a encontrarte con el resto del grupo?”

El Gordito: “A lo mejor vive aquí.”

Yo: “¿En el Desierto de la Muerte Segura?”

El Rehabilitado: “A lo mejor le gustan las casitas a pie de playa. ¡Ja, ja!”

Yo: “Lo siento, pero es que no tiene ningún sentido.”

El Capullo: “No, no pasa nada. Supongo que debería irme a casa.”

El Cagón: “Eh… yo te iba a llevar.”

El Capullo: “Caminaré.”

El Rehabilitado: “Está nevando, y ya sabes el dicho… a mal tiempo, qué putada. ¡Ja, ja!”

El Capullo: “Cogeré el autobús.”

Webster
(6) En la traducción original: “No preguntéis, porque a mí tampoco me suenan de nada. Es uno de esos chistes que sólo el público americano puede pillar.” Poco más puedo añadir, Emmanuel Lewis es el chaval que hacía de Webster y Charo, si no estoy equivocado, es una actriz/bailarina/cantante y quién sabe qué más que se hizo bastante famosa en EEUU (¡sale en Los Simpson… shaking her maracas!). Eso sí, hasta ahí llega mi conocimiento o mi capacidad inventiva, por lo que nos quedamos sin saber el sentido exacto de lo que dice el Gordito.

El Gordito: “Es domingo por la noche, y el último autobús ya vino y se fue como una serie de televisión programada como relleno y protagonizada por Charo y Emmanuel Lewis.” (6)

El Capullo: “Pues haré autostop.”

El Pervertido: “¿Sabes lo que podría pasarle a una cosita tan sexy como tú?”

(breve pausa horrorizada)

El Pervertido: “¿Qué pasa?”

Yo: “Está bien. Dejaré que El Capullo haga otro personaje si no volvemos a mencionar ese último momento nunca jamás.”

El Capullo hizo otro personaje con una facilidad nacida de la práctica, mientras el resto del grupo deambulaba por el Desierto de la Muerte Segura como un chiste en busca de una frase graciosa. Su personaje era un humano normal con un mínimo de puntos de vida, viviendo en solitario en medio de un desierto yermo y mortal. No había por dónde cogerlo, pero ¿y yo qué sabía? Tan sólo era el máster.

El Capullo: “Mi personaje decide abandonar su mierda de granja y se une al grupo.”

El Rehabilitado: “¿Y por qué iba nadie a cultivar mierda en una granja? Bah, ¡a la mierda con eso! ¡Ja, ja!”

El Gordito: “La felicidad de encontrar a un nuevo compañero me impulsa a cantar. Oompa Loompa Dumpity-Di, tengo una pregunta que hacerte a ti. Si tienes una granja con un trozo de tierra, ¿por qué te dedicas a cultivar mierda? Si quieres podrías…(7)

El Pervertido: “Le mato.”

Bueno, supongo que era inevitable.

Hubo otra pausa mientras El Gordito hacía un nuevo personaje, una prostituta invertebrada mutante llamada Vespa. Vespa y el Doctor Octopolla se hicieron amigos rápidamente; el resto del grupo se limitó a sentir escalofríos, incluso el cactus. Su viaje a través del Desierto de la Muerte Segura continuó.

Oompa loompas
(7) Una nueva referencia a Charlie y la fábrica de chocolate. En la novela (y en la película), el personaje Willy Wonka hace todo un arte de la contratación de inmigrantes ilegales… Bueno, no exactamente, pero el caso es que tiene a un montón de Oompa Loompas, traídos de su lejano país (Loompalandia), para trabajar gratis en su fábrica.
¿Y qué son los Oompa Loompas? Pues unos tipos muy bajitos, de piel naranja y pelo verde, que cada dos por tres rompen a cantar, siempre con la misma melodía:
Oompa Loompa doompadee doo,
I’ve got another puzzle for you.
Oompa Loompa doompadah dee,
If you are wise you’ll listen to me.
What do you get from a glut of TV?
A pain in the neck and an IQ of three!
Why don’t you try simply reading a book?
Or could you just not bear to look?
…y así todo el rato. Escalofriante.

Yo: “De acuerdo, ¿qué hacéis?”

El Pervertido: “Yo me adelanto para explorar y buscar encuentros.”

El Cagón: “¿Estás loco?

El Pervertido: “¿Qué?”

El Cagón: “Estás buscando activamente encuentros de combate.”

El Pervertido: “No, mi personaje se está adelantando para asegurarse de que no nos emboscan.”

El Cagón: “Pero al hacer eso estás provocando que nos embosquen. Estás cambiando una decisión del máster por el resultado de una tirada de dados.”

El Pervertido: “¿Y cómo va a saber eso mi personaje? ¿Acaso me estás diciendo que lo menos que sepas, lo más seguro que estás?”

El Gordito: “Ese es el lema por el que vivo mi vida.”

Yo: “Bueno, entonces ¿qué vais a hacer?”

El Pervertido: “Me adelanto para explorar.”

El Cagón: “Yo salgo por patas.”

El Capullo: “Para ser exactos, sales por ruedas.”

El Rehabilitado: “¡Y yo salgo por tabaco! ¡Ja, ja!”

Yo: “¿Así que definitivamente te estás separando del grupo?”

El Cagón: “¡Sí! ¡Quiero vivir!”

Yo: “Vale. Pervertido, necesito que hagas algunas tiradas.”

El Rehabilitado: “Tiradas, tiradas y más tiradas. ¡Eh, esto no tira! ¡Pues sigue tirando, que este juego está tirado! ¡Ja, ja!”

Mientras el personaje de El Cagón intentaba volver a casa, el resto del grupo siguió adelante. Se desencadenó otro combate, y un éxito critico se llevó a otro miembro del grupo.

El Pervertido: “¡Noooooooooooooo!”

Yo: “Lo siento. Qué mala suerte.”

El Capullo: “Para cualquier otro personaje, un tiro en la entrepierna no hubiera sido tan malo.”

El Gordito: “Vespa acuna en su pecho sus restos sangrientos, llorando y lamentándose sin control.”

El Rehabilitado: “No es propio de ella saltar como una despollada… ¡Ja, ja!”

El Capullo: “Tío, ese chiste ya lo hicimos hace dos historias.”

Yo: “¡Eh! Nada de hacer comentarios como si esto fuese un relato publicado en alguna parte.”

El Pervertido: “Bueno, ya que todo el mundo se ha hecho personajes nuevos, ¿puedo yo también?”

Yo: “Sí, pero se acabaron los monstruos llenos de penes.”

El Pervertido: “Recuerda estas palabras… algún día existirá todo un género cinematográfico protagonizado por monstruos llenos de tentáculos con forma de pene.”

Tentacle porn
(8) Esto… Ejem… Sigamos adelante.

Yo: “Sí, lo que tú digas. El día que eso ocurra será el día que pueda conseguir porno gratis a través de mi línea telefónica.” (8)

El Cagón: “¿He llegado ya a casa?”

Yo: “Mira, ya te he dicho que la rueda de tu carromato se rompió cuando huías de aquellas marmotas. Estás atascado.”

El Cagón: “¡Pero estoy atascado en medio de un bosque! ¿Cómo voy a sobrevivir?”

El Capullo: “Bueno, eres un cactus…”

El Rehabilitado: “Sí, ¡pero deja de pincharle por eso! ¡Pincharle! ¡Ja, ja!”

Yo: “Deja que te haga una pregunta.”

El Rehabilitado: “Dispara… ¡Pero no me mates, por favor! ¡Ja, ja!”

Yo: “¿Crees que se debería permitir que los pilotos sin licencia pilotaran aviones?”

El Rehabilitado: “¿Qué?”

Yo: “Repito. ¿Crees que se debería permitir que los pilotos sin licencia pilotaran aviones?”

El Rehabilitado: “Pues claro que no.”

Yo: “¿Y debería permitirse que los médicos sin licencia realizaran operaciones quirúrgicas?”

El Rehabilitado: “No.”

Yo: “Entonces, usando esa lógica, quizá deberías dejar que contaran los chistes las personas QUE TENGAN ALGUNA PUTA GRACIA!!! ¿Qué me dices a eso? ¡JA, JA!”

A nadie le sorprendió que El Rehabilitado se marchara corriendo. Intentamos seguir por donde lo habíamos dejado, pero de repente nos dimos cuenta de algo.

El Capullo: “De repente me he dado cuenta de algo.”

El Cagón: “¿Qué deberíais volver a por el cactus?”

El Capullo: “No. Me he dado cuenta de que ahora ninguno de los miembros del grupo viene de la aldea de Roñavilla. No tenemos ningún motivo para llevar a cabo esta misión.”

El Gordito: “Creo que el personaje de El Rehabilitado llevaba el mapa.”

El Pervertido: “Sí, ¿qué hace aquí mi personaje hermafrodita de seis dedos?”

Yo: “Y ya puestos, ¿qué hago yo aquí?”

Después de eso no quedó mucho que jugar. Pero resultó que estábamos atrapados por la nieve, así que nos sentamos durante un rato mientras discutíamos dónde había estado el problema. Todos los jugadores coincidieron en que debería haber habido algún tipo de aviso de que el Desierto de la Muerte Segura podría resultar peligroso.

Al día siguiente cambié los libros de Gamma World por un vale en la tienda de Mildew, y me llevé una copia de Champions. Era el mismo libro de Champions que le había prestado a Psicópata Dave algunos años atrás.


La traducción corresponde al texto The Great Gamma World Death March de Al Bruno III (Ab3), realizada por Jorge Prieto (a.k.a. Reverendo) y recuperada de Archive.org.

La habitación equivocada de R’yleh

WTF?! “¿Qué es esto?” ¡Vuelve a la entrada principal, muggle!

Aviso: esto podría ofender… a alguien. Decidí escribirlo porque me sentía culpable del retraso de mi cómic In the pit. Consideradlo como un agradecimiento a vuestra enorme paciencia.

En lo que se refiere a juegos de rol, yo era como uno de esos globos de color naranja dentro de una lámpara de lava. Durante una temporada solía ganar flotabilidad, y me elevaba bien alto; pero una y otra vez acababa perdiendo calor y me hundía de nuevo, de vuelta a la mesa de juego. Los últimos meses de mi vida habían sido testigo de un montón de citas con chicas; de hecho, había estaba indeciso entre una morena bastante guapa e inteligente, y una pelirroja bastante trastornada.

Como la mayoría de los hombres hubieran hecho, me fui con la pelirroja alocada, y acabó en desastre. Un desastre muy sexy, pero un desastre al fin y al cabo.

Con mi ego herido, regresé al mundo de los orcos sedientos de sangre y de los enanos de mirada aviesa. Regresé al apartamento de El Pervertido.

Yo: “Guau… vaya sorpresa, enterarme de que vosotros dos estáis compartiendo piso.”

El Pervertido: “No podía permitirme pagar la renta de este sitio yo solo.”

Pájaro de cuco en un universo paralelo
(1) Los parakeet mirrors son esos espejos que se ponen en las jaulas de los periquitos para que los animales piensen que hay otro pájaro con ellos, y jueguen con su reflejo. (Pero esta imagen de un universo paralelo mola más.)

El Disgusto: “Bueno, yo tenía que largarme a toda leche del sótano de mis padres… consiguieron una orden judicial.”

Yo: “Ya veo.”

El Capullo: “Pero… ¿no es un poco incómodo?”

El Pervertido: “¿El qué?”

Johnny Tangente: “¿Sabéis? Esto me recuerda a una historia muy interesante sobre el espejo de un periquito…” (1)

El Gordito: “Creo que El Capullo tiene curiosidad por saber por qué no estás preocupado o enfadado por el hecho de que tu querida Asenath se empaló en una ocasión en el miembro erecto y candente de El Disgusto.”

El Capullo: “¿Cómo? Creía que se trataba de su pene.”

El Disgusto: “Creo que somos lo suficientemente maduros como para dejar eso en el pasado.”

El Pervertido: “Si acaso, todo ese incidente nos ha hecho más amigos que antes.”

Yo: “Cuando le hablo de vosotros a mi psicólogo, no se cree nada.”

Johnny Tangente: “…y nadie sabe cómo murió Melocotoncito. ¿Se debió a causas naturales, o acaso el espejo le causó algún tipo de bulimia para periquitos?”

Rifts (Juego de rol)
(2) Rifts es un juego de rol escrito por Kevin Simbieda y publicado por Palladium en 1990. La premisa es que, tras un cataclismo nuclear, se abren enormes rasgaduras en el tejido espacio-temporal de las que empiezan a salir un buen número de seres procedentes de otras dimensiones. El resultado es que la Tierra se convierte en un enorme campo de batalla, llenos de seres superpoderosos (por ejemplo, los personajes jugadores). Como todo lo que lleva el sello de Palladium, Rifts levanta pasiones (tanto positivas como negativas) allá por donde pasa…

El Gordito: “Bueno, vale ya de chorradas. Aquí está mi personaje de Rifts. Es un hombre-lobo aparentemente inofensivo con problemas de autoestima, y un diploma en cosmetología.” (2)

El Pervertido: “Bueno, la verdad es que no habrá partida de Rifts esta noche.”

Yo: “¿Qué? ¡Hemos estado planeando esto durante toda la semana!”

El Capullo: “Quizá sea mejor así, he oído que jugar a Rifts causa traumatismos en los ojos.”

El Pervertido: “Bueno, lo siento, pero he estado yendo de bar en bar toda la semana, y no tuve tiempo de preparar nada.”

Johnny Tangente: “¿Sabéis? He encontrado este juego en la web que combina las partidas de Vampiro en vivo con el karaoke.”

El Capullo: “¿Qué es la web?”

Johnny Tangente: “La world wide web.”

El Capullo: “¿Qué?”

Yo: “Ah, te refieres a esa cosa de la que he oido hablar, Internet.”

El Capullo: “¿Qué?”

Johnny Tangente: “Sí, Internet… millones de ordenadores hablando los unos con los otros e intercambiando información.”

El Gordito: “No creo que sea gran cosa. Probablemente la prohibirán y cerrarán en una vorágine de rabia y demandas legales.”

Yo: “A ver si me he enterado bien. ¿No hiciste ni una página de preparación para tu partida porque estabas demasiado ocupado intentando echar un polvo?”

El Pervertido: “En una palabra, sí.”

Johnny Tangente: “¿Qué tal te fue? Realmente me gustaría sab… ¡Mirad! ¡Algo brillante!”

El Pervertido: “No estoy teniendo mucha suerte últimamente trayendo chicas a casa. Creo que a la mayoría de las tías las intimida unas polla grande.”

Fry (dudando)
(3) Un nuevo juego de palabras intraducible. En la historia original, “una polla grande” es “a big dick“… que también se puede traducir por “un gran capullo”.

Yo: “Bueno, no tienes por qué presentarles a El Disgusto.” (3)

El Disgusto: “Tienes suerte de que el Palo del Dolor esté sujetando una ventana.”

El Capullo: “¿Y qué vamos a hacer ahora? Tenemos todos los trastos de jugar y ningún sitio al que ir.”

El Pervertido: “Bueno, por suerte El Disgusto ha estado trabajando en una campaña para D&D.”

Yo: “¿El Disgusto quiere hacer de máster?”

El Capullo: “Ahora quiero hacer yo de máster.”

El Disgusto: “Tengo una gran idea para un escenario, tíos.”

El Gordito: “No me apetece. Nuestro último escenario incluyó sostener la vaina de la espada de nosequé PNJ ninja mientras él luchaba contra Raistlin.” (4)

El Disgusto: “El tema era que vuestros personajes tenían que demostrar ser dignos de sostener la vaina de la espada de Shinobi. Hay gente que ha muerto por conseguir ese honor. Además, este escenario será muy diferente.”

Yo: “Ya sabes que diferente no significa mejor.”

El Pervertido: “Oh, venga ya. Estamos todos aquí, ¿no? Y no perdemos nada por jugar, ¿no?”

Yo: “Vale. Pásame el Manual del Jugador y me haré un personaje.”

Johnny Tangente: “¿Manual del Jugador? ¡Creía que íbamos a jugar a Rifts!”

Raistlin Majere
(4) Raistlin Majere, un mago creado por Margaret Weis y Tracy Hickman para las novelas de la Dragonlance.

Cada uno nos hicimos un personaje y nos pusimos a jugar. El Disgusto no nos encarriló de la manera habitual, más bien fue avergonzando a los personajes para que siguieran el escenario. Si alguno de los jugadores sugería hacer algo que era distinto de lo que él había planeado, se ponía a burlarse y poner los ojos en blanco hasta que desistías en el intento.

No pasó mucho rato hasta que alquilamos un barco con rumbo a la aventura y a la humillación.

El Capullo: “La verdad es que tuvimos mucha suerte de coincidir todos en aquella taberna.”

Yo: “Sí…”

El Gordito: “Fue especialmente afortunado que nos encontráramos con ese anciano gruñón y su mapa.”

Yo: “Sí… y sobre todo la manera en que pagó nuestros servicios para que saqueáramos los tesoros del templo de unos sacerdotes, en una isla en medio de ninguna parte.”

Johnny Tangente: “Esta premisa me recuerda a todas y cada una de las películas de fantasía que he visto… y al mismo tiempo no me recuerda a ninguna en concreto.”

Yo: “Bienvenido al mundo de D&D.”

El Pervertido: “Mi personaje le paga al grumete para que mantenga la boca cerrada, y luego camina hasta la proa del barco para inhalar el fresco aire marino.”

El Capullo: “Me gustaría que hubiésemos encontrado otro barco que alquilar.”

El Gordito: “¿Por qué? Esta tripulación parece ser muy capaz.”

El Capullo: “Es que no entiendo por qué este universo de juego tiene barcos en los que toda la tripulación son fetichistas del cuero y del sadomaso.”

El Disgusto: “Saqué la idea de un tipo con el que trabajo.”

El Pervertido: “¿Ese tal Goodkind?”

Terry Goodkind - La espada de la verdad (portada)
(5) Terry Goodkind es un autor de literatura fantástica, cuyo particular estilo ya se mencionó en la historia número diez.

El Disgusto: “Sí, Terry.” (5)

El Pervertido: “Está un poco grillado, ya sabes.”

El Disgusto: “Bastante.”

El Capullo: “Uf. ¿Podemos volver a la partida, por favor?”

El Pervertido: “Tras limpiar su jergón, mi personaje se huele el dedo.”

Yo: “Tío, no te entiendo. No haces más que soltar comentarios despectivos sobre los gays, no dejaste que un jugador nuevo se uniera al grupo porque creías que podía ser gay…”

El Pervertido: “¿Y qué?”

Yo: “Y ahora vas e interpretas a un personaje con tendencias homosexuales.”

El Disgusto: “¡Oye, espera un segundo, Ab3! El personaje de El Pervertido, Korman Paquetedorado, es muchas cosas, ¡pero NO es gay!”

El Pervertido: “Pero, gracias a Dios, el grumete sí lo es.”

El Capullo: “¿Hemos llegado ya?”

La travesía marítima estuvo plagada de combates y de azotainas ocasionales. Cuando nos acercábamos a la isla, que era nuestro objetivo, sufrimos nuestro asalto más devastador, y nuestra primera baja.

Yo: “¿Acua-ninjas?”

El Disgusto: “El azote de los siete mares.”

Yo: “¿Acua-ninjas montando en el lomo de una ballena?”

El Disgusto: “Os exigen que os rindáis y que os preparéis para ser abordados.”

El Capullo: “¿Acaso este barco guarda algún tesoro?”

El Gordito: “¿El grumete cuenta?”

El Pervertido: “Sólo hasta diez.”

Johnny Tangente: “Mi personaje se pone su armadura de placas y salta por la borda. ¿Qué posibilidades tengo de matar a la ballena de un sólo golpe?”

Yo: “¿Eres consciente de que estamos jugando a D&D?”

El Disgusto: “Tu personaje se hunde hasta el fondo del océano como una roca envuelta en otra roca.”

Johnny Tangente: “¡Pero si tengo fuerza 18/00! No, espera, eso era en la partida que jugué en el instituto. Oh, bueno…”

(Los dados ruedan por la mesa.)

Yo: “Por fin están todos muertos.”

El Capullo: “¿Hay algún clérigo a bordo?”

El Pervertido: “Limítate a echarle agua del mar a las heridas.”

El Gordito: “Usualmente no saquearía los cadáveres de los enemigos, pero como son de alineamiento maligno y yo soy bueno, no hay problema.”

El Disgusto: “Cuando tiráis de las capuchas ninja de color verde lima, veis que sus caras son… ¡como esta!”

Profundos (H.P. Lovecraft)
Erol Otus es un artista que ha trabajado en muchos campos; es un viejo conocido de los roleros de pro gracias a su trabajo en los manuales y suplementos de D&D (en los tiempos de TSR, no de Wizards of the Coast), pero también hacía ilustraciones para la difunta compañía de juegos de ordenador Microprose, por ejemplo. Y creo que también diseñaba miniaturas.
En cuanto a los profundos, son criaturas salidas de la enfermiza mente de H.P. Lovecraft y, obviamente, parte de los Mitos de Cthulhu.

Yo: “Huh… eso es un dibujo de Erol Otus representando a un Profundo.” (6)

El Disgusto: “Y ese es el aspecto que tienen.”

Yo: “Vale.”

El Capullo: “¡Vamos a la isla!”

Johnny Tangente: “¿Y qué pasa con mi personaje?”

El Disgusto: “Está muerto y los peces se están comiendo sus ojos.”

Johnny Tangente: “Oh. ¿Te importa si juego con tu PlayStation y leo unos cuantos cómics mientras escucho tus discos de los Night Rangers?”

El Disgusto: “Claro, lo que quieras. Ahora estás muerto para mí.”

Los personajes supervivientes llegaron a la isla y se pusieron a buscar ese gran tesoro para el misterioso anciano. Por mi parte, yo creía que simplemente debíamos quedarnos con el tesoro, pero el anciano había prometido darnos el Ojo Sagrado de Timor como recompensa, ¿y qué jugador de rol que se precie no querría tener uno? (7)

El Capullo: “Tío, los edificios de este sitio tienen una pinta muy rara.”

El Gordito: “Sí, es casi como si los arquitectos no estuviesen restringidos por las leyes de nuestro universo.”

Yo: “Esto me da mala espina.”

El Pervertido: “Mi personaje está listo para cualquier cosa.”

El Capullo: “Con un paquete como ese, no me extraña.”

Johnny Tangente: “¿Por qué lo llaman paquete? No es que se mande a ningún lado.”

Todos los demás: “¡Cállate!”

El Disgusto: “Vuestro objetivo está a la vista. El Gran Depósito se distingue del resto de los extraños edificios, pero, aun así, se mezcla bien con ellos, como un ninja en una comunidad de amish. El Gran Depósito mide 30 metros de alto, y tiene la forma del Coliseo romano, más o menos, pero está hecho de piedra verdosa.”

Mazes and Monsters (Rona Jaffe)
(7) El Ojo Sagrado de Timor es… bueno, la verdad es que no sé lo que es. Pero sí sé de dónde sale la referencia: en la película Mazes and Monsters, Tom Hanks era su guardián.
La siguiente pregunta es, lógicamente, ¿qué es Mazes and Monsters?
Mazes and Monsters es una novela de Rona Jaffe que fue adaptada al cine en 1982 por un tal Steven Hilliard Stern. Como podéis imaginar por el título, los juegos de rol eran una parte central del argumento, aunque no eran plasmados de una manera positiva precisamente. De hecho la historia va de cómo el rol pervierte, retuerce y reconcome la frágil mente del personaje de Tom Hanks, que se vuelve majara hasta el punto de ser incapaz de distinguir entre realidad y ficción, y poner en peligro tanto su vida como la de sus amigos.
En fin, un bochorno de cinta nacida de la paranoia anti-D&D que se desató a principios de los ochenta., Aunque probablemente sea divertida de ver, por aquello de que los esperpentos siempre son graciosos.

Yo: “Nos acercamos.”

El Disgusto: “El terreno es blando y pantanoso…”

El Pervertido: “¡Como la entrepierna de mi ex novia!”

El Disgusto: “Muy bueno.”

El Gordito: “¿Por qué os estáis metiendo con Asenath todo el rato? Su único crimen fue amar demasiado. ¿Cómo podéis despreciar tanto a una mujer que una vez entregó su cuerpo a la insistencia incólume de vuestros miembros viriles?”

Yo: “…debo… taponar… oídos… con… dados…”

El Capullo: “Pero tiene razón, ¿por qué la odiáis ahora?”

El Pervertido: “Es una guarra de nivel 12 y por lo que a mí respecta se puede pudrir como un zombi.”

El Disgusto: “Sí, se tiraría a cualquiera… ¡incluso a Ab3!”

Yo: “¡Oye!”

El Gordito: “Es algo curioso. ¿Por qué, cuando un hombre tiene muchas parejas sexuales es considerado como un potente semental, pero cuando una mujer tiene un pasado sexual, es una guarra?”

Yo: “Hombres más importantes que tú se han hecho esa misma pregunta.”

El Capullo: “Como Kevin Smith.” (8)

El Pervertido: “Mira, simplemente me cansé de ella, ¿vale?”

El Disgusto: “Además, los hombres son como ballestas y las mujeres son como dianas. Una diana no necesita practicar.”

Yo: “Así que, ¿con quién deberíais practicar vosotros, pequeños arqueros?”

Johnny Tangente: “¿El grumete?”

Yo: “¿Qué?”

Johnny Tangente: “Esa fue una gran película.” (9)

Chasing Amy - Kevin Smith
(8) Ciertamente. De hecho ese era uno de los ejes en torno a los cuales giraba el argumento de la película de Kevin Smith Persiguiendo a Amy, que por cierto es muy recomendable.

Unos cuantos encuentros aleatorios más tarde, nuestros personajes llegaron al Gran Depósito. No había ninguna entrada, ni ventanas, ni puertas secretas, así que lanzamos nuestras cuerdas con garfios. Y escalamos las paredes.

El Disgusto: “De pronto un gran rugido resuena en el aire. La peste a aguas estancadas empeora.”

Yo: “Miro alrededor para ver de qué se trata.”

El Disgusto: “De repente, ves a esta criatura de cien metros de alto, saliendo de una de las extrañas torres.”

Yo: “¡Eso es un dibujo de Cthulhu de Erol Otus!” (10)

El Capullo: “¿Estamos en R’yleh?” (11)

El Gordito: “Eso explica los ninjas de color verde lima. Ahora todo tiene sentido.”

Yo: “No, no lo tiene. A ver si me estoy enterando bien… ¿Estás usando la primera edición de Deidades y Semidioses como manual de monstruos?” (12)

El Disgusto: “Ajá.”

El Pervertido: “¡Y estamos colgando aquí, a quince metros del suelo, como una cadena de bolas ben-wa humanas!” (13)

Yo: “Y Lovecraft creía que sabía lo que era el verdadero terror…”

El Pervertido: “¡Trepamos más rápido!”

El grumete (The Cabin Boy, 1994)
(9) “Grumete” en inglés se dice “cabin boy“. La película a la que se refiere Johnny es esa de arriba, protagonizada por Chris Elliot en 1994. No la he visto, pero Elliot es uno de esos actores que me hacen reír casi sin intentarlo (¿quién no le recuerda como el adorable Chris Peterson en la desternillante serie Búscate la Vida?), así que tendré que buscarla un día de estos…

(Varias tiradas de dados furiosas y desesperadas después…)

El Capullo: “¿Cómo es que hay cera de oreja en mi d20?”

El Disgusto: “Todos conseguís alcanzar lo alto de la pared. El borde del Gran Depósito mide unos tres metros de ancho. El interior es hueco y sucio.”

Yo: “¿Como tu cráneo?”

El Disgusto: “Ten cuidado o tendrás que tirar Salvación contra Hostias.”

El Capullo: “Se está acercando.”

El Gordito: “¿Qué vamos a hacer?”

El Disgusto: “Bom. Bom. Bom. Bom. Bom.”

El Pervertido: “Debemos descolgarnos por la pared hacia el interior del edificio.”

El Capullo: “¡Aseguro la cuerda en el borde y empiezo a descolgarme!”

El Disgusto: “Cada uno de vosotros alcanza el fondo antes de que os pueda ver. Os encontráis metidos hasta el tobillo en agua sucia.”

El Gordito: “Mi enano llora de alivio.”

El Disgusto: “Bom. Bom. Bom. Bom. Bom. El suelo tiembla bajo vuestros pies. Una sombra oscura cae sobre el edificio, que tiene forma de cuenco.”

El Capullo: “Nos escondemos rápidamente.”

Yo: “¿Has dicho… con forma de cuenco?”

El Disgusto: “Sí.”

El Pervertido: “¿Qué te pasa, Ab3? Estás temblando.”

El Disgusto: “La oscuridad se hace más profunda, recortando la silueta del Gran Primigenio. Cthulhu está justo encima de vosotros ahora.”

Cthulhu (Erol Otus)
(10) Como este. Un Cthulhu, de Erol Otus, que siempre fue bastante aficionado a ilustrar monstruos.

Yo: “Dios mío… esta vez te has superado a ti mismo, El Disgusto.”

El Gordito: “En el nombre de Timothy Bradstreet, ¿qué está pasando aquí?” (14)

Yo: “Estamos en su retrete. Estamos en el retrete de Cthulhu.”

El Disgusto: “Las verdes y gelatinosas nalgas del Gran Cthulhu tapan el borde del Gran Depósito. Escucháis un asqueroso sonido como de algo que se derrama.”

Todo el mundo: “¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!”

No puedo describir lo que ocurrió después. Algunas cosas no deberían contarse. No hay palabras para tales abismos de aterradora e inmemorial demencia, para tales contradicciones éldricas de equilibrio de juego, cortesía rolera y orden cósmico. Digamos, simplemente, que espero no volver a escuchar o leer el término “Pólipo Volador”. (15)

La semana siguiente jugamos todos a Rifts, y sólo por si acaso, llevamos gafas protectoras.


Referencias y notas al pie

(11) Según la mitología de Lovecraft, la isla de Ryleh está en la actualidad sumergida en el fondo del océano Pacífico. Y en ella, el Gran Dios Cthulhu duerme y descansa, esperando su terrorífico retorno cuando las estrellas estén en la posición correcta.

(12) En la traducción original: “Deities & Demigods fue un suplemento para la primera edición de D&D (recientemente remozado y puesto al día para la tercera) que aportaba un nuevo panteón de dioses con los que jugar, incluyendo sus estadísticas roleras (atributos, habilidades y demás). Entre ellos se encontraban algunos dioses de los Mitos de Cthulhu (que son de dominio público) y algunos del multiverso de Michael Moorcock (con permiso del autor).

A mitad de la impresión del libro tuvieron que parar máquinas porque Chaosium (que estaba trabajando en el lanzamiento de La Llamada de Cthulhu y, más adelante, Stormbringer) les dijeron que vaya morro y tal. Ambas partes se sentaron a hablar del tema, y finalmente la impresión continuó, incluyendo en el libro una nota que agradecía a Chaosium su colaboración, comprensión y apoyo (no sé, por alguna razón me suena a hipocresía pura).

Para cuando llegó el momento de lanzar nuevas ediciones de Deities & Demigods tanto La Llamada de Cthulhu como Stormbringer estaban ya en las tiendas, y TSR decidió no incluir los dioses de las mitologías lovecraftianas o moorcockienses para no promocionar la competencia.”

Solo recordar que, en 2015-2016, salió la quinta edición de reglas de D&D, así que algunas de las notas que he recuperado de las traducciones antiguas pueden estar “pelín” desfasadas; tenedlo presente.

(13) Las bolas ben-wa, o “bolas chinas” son… eh… ese juguete erótico para mujeres que consiste en un par de bolas metálicas que… tal y cual… y esto y lo otro. ¿Entendido?

(14) Tim Bradstreet es un artista cuya obra puede encontrarse tanto en cómics (especialmente los de ambientación oscura como Hellblazer o Punisher) como en juegos de rol (muchos y muy variados, aunque su trabajo en Vampiro: La Mascarada es probablemente el más conocido).

(15) Los pólipos volantes son, una vez más, criaturas de los Mitos de Cthulhu… aunque no creo que Lovecraft se los imaginara en este contexto.


La traducción corresponde al texto The Wrong Room In Ryleh de Al Bruno III (Ab3), realizada por Jorge Prieto (a.k.a. Reverendo) y recuperada de Archive.org.

Reservoir Torgs

WTF?! “¿Qué es esto?” ¡Vuelve a la entrada principal, muggle!

Aviso: la siguiente historia puede ofender a los fans de Torg, a la gente que se cabree por las heridas en el pene, a los activistas pro y anti guerra, y a algunos miembros de la SCA. (1)

La pérdida de Psicópata Dave fue un duro golpe para nuestro grupo de juego, en el sentido de que las posibilidades que teníamos de encontrar a un racista pirómano con tendencia a mearse en la cama de su calibre eran escasas. Pero, de algún modo, seguimos adelante.

SCA - Society for Creative Anachronism
(1) La SCA (Society for Creative Anachronism, o sea, la Sociedad del Anacronismo Creativo) es una asociación dedicada a investigar la historia medieval europea, y recrearla con mayor o menor fidelidad en una serie de eventos festivos.

Era la primera semana de enero de 1991. El Disgusto estaba de vuelta del hospital, lleno de rencor y con un injerto en el pene. Sus padres se habían llevado al perro de vacaciones, así que estábamos de vuelta en su sótano. Estaba cabreado, aterradoramente cabreado. Se sentó en una esquina de la mesa de juego con el palo del dolor aferrado al puño, y parecía la viva imagen de Conan Rey (si Conan Rey hubiese muerto por una infección en la vejiga y hubiese resucitado luego como liche). El Pervertido y Asenath también estaban allí, pero estaban tan locamente enamorados que él insistió en que ella se sentara en su regazo. Johnny Tangente estaba de vuelta; le habían despedido de su empleo en una teletienda y ahora tenía un montón de tiempo libre para jugar. El Capullo no se perdía nunca una partida, así que ahí estaba; había tenido que coger dos autobuses y caminar casi un kilómetro, pero ahí estaba. Por último teníamos a El Gordito, llevando una camiseta con el símbolo de la paz y una cinta en la cabeza con el letrero “¡No a la sangre a cambio de petróleo!” (2)

Guerra del Golfo Pérsico (1991)
(2) Recordad que 1991 fue el año de la primera Guerra del Golfo.

Era mi turno para dirigir una partida, y había elegido un juego que amaba enormemente pero que nunca había tenido oportunidad de dirigir: Torg.

El Disgusto: “Lo primero es lo primero. Dejadme decir que si cualquiera, y quiero decir cualquiera, hace alguna broma sobre mi herida, probará una buena ración del Palo del Dolor.”

El Capullo: “Probablemente sepa a Lamont.”

Johnny Tangente: “Me encanta Sanford e Hijo.” (3)

El Gordito: “Ah, sí. Yo también disfrutaba del subtexto nihilista de esa serie. Después de todo, ¿acaso no vivía el personaje de Red Foxx en un basurero lleno de chatarra, fingía continuamente que le daban ataques al corazón y prometía que iba a unirse con su esposa muerta? He ahí un valiente y sutil alegato contra los fallos del cristianismo como nunca antes he visto.”

El Pervertido: “Mira, El Disgusto, ni siquiera sabemos cómo ocurrió realmente. Quiero decir que, bueno, sí que tu padre nos dio una idea general de lo que te pasó, pero se estaba descojonando tanto que no me enteré de nada.”

Sanford e hijo
(3) Sanford and Son fue una telecomedia norteamericana de los 70 que narraba las vicisitudes y el día a día de una pareja muy particular: Fred Sanford (interpretado por Red Foxx), un viudo chatarrero de 65 años, y su hijo treintañero, llamado… Lamont. Fue probablemente la primera telecomedia de éxito en la que la mayoría de actores, incluyendo los protagonistas, eran negros.

Asenath: “Oh, pobre cosita.”

El Disgusto: “¡No necesito tu lástima, monstruo!”

Yo: “Oye, eso no ha sido nada bonito.”

El Disgusto: “¡Tampoco lo es esa patética cosa que llamas pelo! ¡Vamos a jugar, coño!”

Les expliqué brevemente de qué iba el mundo de Torg. Era un mundo como el nuestro propio, pero que había sido invadido por conquistadores procedentes de otras realidades. Incluso El Disgusto estaba intrigado, cuando descubrió que había ninjas.

El Disgusto: “¡Este ninja es la caña! Le llamaré Shinobi Puñoasesino.”

Johnny Tangente: “Yo jugaré con un soldado de las fuerzas especiales llamado Roddy Plissken.” (4)

El Gordito: “Yo llevaré a una sacerdotisa, ex miembro del Ciberpapado, llamada Joan.”

El Capullo: “Yo soy un Caballero de las Tormentas llamado Gary.”

El Pervertido: “Yo llevaré a un Edenois exiliado llamado Enik”.

Asenath: “Oh, baby. Las aliteraciones me ponen húmeda.”

Yo: “Oh, Dios.”

Asenath: “Y yo jugaré con una dama guerrera elfa llamada Sheena.”

Yo: “Bueno, esto parece un grupo bastante variado, y por una vez tengo un sistema de juego que anima a que sea así. Vamos a echarles un ojo a las reglas y ya podemos empezar a jugar.”

Rescate en Nueva York (1997)
(4) Johnny homenajea (o plagia) a Snake Plissken, el personaje interpretado por Kurt Russel en las películas de John Carpenter 1997: Rescate en Nueva York (rodada en 1981) y 2013: Rescate en Los Angeles (rodada en 1997. Qué lío, ¿no?

Así que les dí un breve repaso del sistema de juego, cómo funcionaban la magia y el combate, y cómo el hecho de sacar un 20 en una tirada significaba que podías volver a tirar. Sólo hubo un escollo inesperado…

El Gordito: “¿Baraja de drama? No lo entiendo.”

Yo: “Vale. Lo que hace la baraja de drama es añadirle efectos aleatorios al juego, y permite a los PJs intervenir en algunos eventos del mismo.”

El Gordito: “Pero, ¿no tienen los dados el mismo efecto?”

Yo: “Sí, los dados tienen un efecto aleatorio, pero las cartas permiten al máster o a los jugadores afectar a la historia de otras formas interesantes.”

El Gordito: “Entonces, ¿por qué molestarse en usar dados?”

Yo: “Porque los dados se usan para hacer las tiradas de atributos y habilidades.”

El Gordito: “Sí, pero, ¿por qué no pueden las cartas desempeñar esa misma función?”

To go off all halfcocked
(5) En el original esto es uno de esos juegos de palabras intraducible. “To go off all half-cocked” significa saltar a la ligera, a la más mínima, sin pensarlo. Pero halfcocked también puede traducirse, literalmente, como “tener media polla”.

Yo: “Porque el juego está pensado para usar dados y cartas.”

El Gordito: “No lo entiendo.”

El Disgusto: “¿Pero qué clase de estúpido eres, gordo gilipollas de mierda?”

El Gordito: “Discúlpeme, amable caballero, pero mi incapacidad para comprender un turbio concepto del sistema de juego no es razón suficiente para que usted salte como un… despollado.” (5)

El Disgusto: “¡PALO DEL DOLOR!”

Nos llevó algunos instantes a El Capullo, Johnny y a mí mismo ponerle fin a la patética trifulca entre El Gordito y El Disgusto. El Pervertido se quedó sentado en su silla, quizá porque Asenath seguía sentada encima de él, meciéndose lentamente.

Yo: “Vale, vamos a empezar de una vez. Los seis sois reunidos por un anciano Caballero de las Tormentas cuyo nombre en código es Vagabundo…”

Johnny Tangente: “Que quede constancia ahora de que mi personaje no va a aguantar ningún tipo de mierda por parte de nadie. ¡Esto es la guerra, coño!”

El Gordito: “Esto no es un juego de GUERRA, filisteo, esto es un juego DE ROL. Quizá el razonamiento y la comprensión triunfen.”

Johnny Tangente: “¿Razonamiento? ¿Con invasores interdimensionales?”

El Gordito: “Quizás podamos aprender de ellos, quizás podamos aprender el uno del otro.”

El Capullo: “Ya empezamos. ¿Te acuerdas de lo que pasó cuando intentaste abrazar a aquel shoggoth?” (6)

El Disgusto: “Mi ninja le mete caña al motor de su moto como una amenaza sutil.”

Shoggoth (H.P. Lovecraft)
(6) Los shoggoths son criaturas de La Llamada de Cthulhu que, definitivamente, no deberían ser abrazadas.

Asenath: “¿Te has traído la moto a la sala de información?”

El Disgusto: “¡Un ninja siempre está preparado!”

El Pervertido: “Mi personaje examina la motocicleta con intensa curiosidad.”

Yo: “Vagabundo le pide a Shinobi que saque fuera la motocicleta y…”

Johnny Tangente: “¿Sabes? Es la gente como tú la que está echando a perder este país, con vuestras marchas hippies por la paz.”

El Gordito: “Bueno, ¡quizá sea que no quiero que se destruyan las vidas de soldados americanos y niños iraquíes por culpa de un presidente corrupto e inmoral!”

Johnny Tangente: “Vale, ¿acaso ha quedado registrado en ese juego de golpea-al-topo que usas como cerebro que Irak invadió la nación de Kuwait y ha tratado brutalmente a sus habitantes?”

El Gordito: “¿Es que no puedes ver que es culpa nuestra? Nosotros armamos a Irak, la convertimos en lo que es ahora. Es como si hubiésemos matado a esos kuwaitíes.”

Johnny Tangente: “Exacto. Irak es como un perro que se ha vuelto loco por lamerse durante demasiado tiempo sus pelotas vacías, y tiene que ser sacrificado.”

El Capullo: “Snifff. Pobres pelotas.”

Shaft
(7) Shaft (1971, con un remake rodado en el 2000) fue una de las películas clave del género blaxploitation, caracterizado porque sus protagonistas, más chulos que un ocho y siempre luchando contra el sistema, eran de raza negra. En el caso de Shaft, el personaje principal era un detective llamado, esto… Shaft, que resolvía un complejo caso en el Harlem neoyorquino. Who’s the cat that won’t cop out when there’s danger all about? SHAFT!

Johnny Tangente: “Por eso Dios hizo a América la nación más poderosa del mundo. Somos como el Shaft de las naciones.”(7)

El Gordito: “¡No! ¡Armamos Irak para que pudiera invadir Kuwait, y así permitirnos ir allí y robar el petróleo de los dos países! ¡Es una conspiración republicana! La única cosa que podemos hacer ahora es no hacer nada, este país es demasiado inmoral y está demasiado manchado por la sangre para tomar una decisión que no esté manchada por el racismo y el capitalismo.”

Johnny Tangente: “¿Y qué pasa con la gente de Kuwait?”

El Gordito: “¡No a la sangre a cambio de petróleo!”

Johnny Tangente: “¡América, ámala o márchate!”

El Gordito: “¡No a la sangre a cambio de petróleo!”

Johnny Tangente: “¡América, ámala o márchate!”

El Gordito: “¡No a la sangre a cambio de petróleo!”

Johnny Tangente: “¡América, ámala o márchate!”

Yo: “Que alguien me pase el Palo del Dolor.”

De alguna manera, la misión se puso en marcha. Los jugadores investigaban a un grupo de embajadores del Imperio del Nilo, pero fueron descubiertos. Todo iba bien hasta que…

El Capullo: “¡He vuelto a fallar! ¡Mi personaje es una mierda!”

El Disgusto: “Una vez que el guardia de seguridad esté inconsciente, me pongo mi guante de cota de malla y le demuestro a todo el mundo por qué mi personaje se llama Shinobi Puñoasesino.”

Yo: “No tengo una tabla para eso.”

El Pervertido: “¿Hay tiradas de cordura en este juego?”

Asenath: “Podría haber sido peor. Podría haberse llamado Yamada Cornhole.” (8)

El Disgusto: “¡Cuidado con lo que dices! ¡No tengo reparos en usar el Palo del Dolor en una mujer!”

Yo: “Concentraos en la partida, gente. Concentraos.”

Johnny Tangente: “¿Crees que pensaron en otras frutas y verduras antes de decidirse por el término cornhole?”

El Disgusto: “No sé, vamos a preguntárselo a tu madre.”

Johnny Tangente: “¡Muy gracioso, Frankenpolla!”

El Disgusto: “¡Palo del…!”

Yo: “¡Oye! ¿Por qué no seguimos…?”

El Gordito: “Sigo sin entender cómo funciona la baraja de drama esta. ¿Acaso, por su propia naturaleza, las cartas no convierten en fútil el efecto aleatorizante de los dados?”

Yo: “Oh, Dios…”

El Capullo: “¿Te encuentras bien, Ab3? Normalmente no empiezas a hiperventilar hasta que la partida lleva mucho más rato.”

De alguna forma conseguimos acabar el combate, a pesar de que El Gordito no hizo mucho más que preguntarse cómo funcionaban las cartas de drama y El Pervertido no paró de quitarme los dados. Los jugadores se separaron para hacer la fase de investigación del escenario, y cada uno se las apañaba con su estilo particular.

El Disgusto: “¡Me monto en la moto y conduzco a través de las puertas principales del hotel, cruzando la calle en frente de la casa del villano, y empiezo a decapitar a la gente! ¡Alguien, por ahí, tiene que saber algo!”

El Capullo: “Venga ya, alguien tiene que saber que estoy en una prisión turca.”

Asenath: “Mi personaje y el Edinos alquilan una habitación en un motel y se acuestan juntos.”

El Disgusto: “¿Tu personaje está tirándose a un hombre lagarto?”

El Pervertido: “Yo prefiero el término iguanoamericano.”

El Disgusto: “¡Ella incluso interpreta a auténticas guarras!”

Johnny Tangente: “Mi personaje encuentra el bar donde los guardias de seguridad se van después del trabajo, y sonsaca respuestas de unos cuantos tíos ahí. Y durante todo el rato no para de decir: ¡Ah, he aquí la violencia inherente al sistema!”

Yo: “¿Es eso una cita de los Monty Python? (9) ¡Sabes perfectamente bien que la mesa de juego es una zona libre de Python! Gordito, ¿qué hace tu personaje?”

El Gordito: “Me temo que sigo perdido en mis consideraciones acerca de esas puñeteras cartas de drama. Por favor, explícamelo otra vez.”

Yo: “Mira. Funciona así. Las cartas te dejan hacer cosas que le dan un empujoncito extra a la partida. Le ayudan a tu personaje a hacer cosas que normalmente no serían capaces de hacer. ¿Recuerdas esa escena en Indiana Jones y la Última Cruzada en la que Indy dispara a través de unos ocho nazis? Si eso hubiese sido un juego de rol, él lo hubiera podido hacer sacando una carta de Golpe de Gracia… o sacando un montón de veintes en los dados.”

El Gordito: “Así que lo que me quieres decir es que… ¿Las películas de Indiana Jones no tenían guion? ¿Que George Lucas y Steven Spielberg usaron cartas de drama y d20s para tomar decisiones sobre el argumento?”

Yo: “¡Eso no es lo que dije! Dije que si la película hubiese sido un juego de rol, esas situaciones podrían haber ocurrido gracias al uso de cartas de drama.”

El Gordito: “Pero no era un juego de rol. Era una película.”

Totalmente exasperado, dirigí mi atención de nuevo hacia los otros jugadores; a las decapitaciones al azar de El Disgusto, al sexo salvaje reptiliano de El Pervertido y Asenath, a los tropiezos de El Capullo desde la prisión turca hasta las garras de una secta caníbal, y de ahí a Johnny Tangente…

Yo: “¡De repente, te es revelado que el hombre que está detrás de esta locura es ese científico loco del Imperio del Nilo al que sólo se le conoce como El Electricista! Él se ríe como un maníaco…”

Comandante Cobra
(10) El Comandante Cobra era uno de los malos malosos de la serie de dibujos animados y cómics G.I. Joe.

Asenath: “Cojonuda imitación del Comandante Cobra, Ab3.” (10)

Johnny Tangente: “Mi paladín desenfunda su espada y dice: ‘Nadie pasará’.”

Yo: “Con un gesto de su brazo, El Electricista invoca a una docena de esbirros y con una sonrisa te cuenta su plan maestro.”

Johnny Tangente: “Antes de que pueda hablar, mi personaje grita: ‘¡No quiero hablar más contigo, limpiaparabrisas que barre la comida de animales de cabeza hueca! ¡Me peo en tu dirección general! ¡Tu madre era un hámster y tu padre olía a frutas del bosque!’.”

Yo: “Con un suspiro de disgusto, El Electricista ordena a sus hombres que te disparen.”

(ruedan los dados)

Yo: “Ahí tienes, te queda un punto de vida. ¿Tienes más ganas de escucharle ahora?”

Johnny Tangente: “¡Es sólo una herida superficial!”

(Ruedan más dados, se sueltan más citas, un personaje muere.)

Monty Python (pie)
(9 y 11) Todo este intercambio entre Johnny y Ab3 está directamente sacado de Los Caballeros de la Mesa Cuadrada y sus Locos Seguidores y de la serie de televisión Monty Python’s Flying Circus (especialmente el famoso sketch del loro, protagonizado por el genial John Cleese).

Yo: “¡Ajá! ¡Ajá! ¿Estás contento ahora? ¡Tu paladín ya no está! ¡Ha dejado de ser! ¡Ha expirado y ha ido a encontrarse con su creador! ¡Está tieso! ¡Desposeído de su vida, está descansando en paz! ¡Sus procesos metabólicos son ya historia! ¡Ha estirado la pata, se ha desprendido de su envoltorio mortal, ha cerrado las cortinas y se ha unido al coro invisible! ¡ESTE, ES UN EX PALADÍN!” (11)

Johnny Tangente: “¿Por qué te has cargado a mi personaje? ¡Eso fue bastante severo!”

Yo: “¿Qué parte de “zona libre de Python” te confundió, Johnny? ¿Eh? ¿Qué parte de…?”

El Disgusto: “Quizá pensó que te referías a tus pantalones.” (12)

El Capullo: “¿Por qué no paras de interrumpirle? A la mayoría de la gente no les gusta que les corten.”

El Disgusto: “¿Que les corten? ¿QUE LES CORTEN?”

El Capullo: “Ay, mamá…”

El Disgusto: “¡PALO DEL DOLOR!”

El Capullo: “¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaah!”

Pitón (serpiente)
(12) Un nuevo juego de palabras intraducible. Python significa “pitón”, y uno de los apodos que recibe el pene en inglés es “trouser snake“, o serpiente de los pantalones. ¿Lo pilláis?

Una vez más, de alguna manera conseguimos pasar esa escena y los miembros supervivientes del grupo se reunieron. Desafortunadamente, todos huían de la policía, gracias a sus actos de violencia desenfrenada y a sus exhibiciones eróticas en público. Llegados a este punto el escenario estaba reducido a harapos, y yo sólo podía observar cómo las Guerras de la Posibilidad se convertían en un clon incoherente de una película de Tarantino. (13)

El Disgusto: “¡Seguid matando! ¡Alguna vez se tienen que quedar sin policías!”

El Pervertido: “Esto es igual que en esa película: La Huida.” (14)

Asenath: “Yo soy como Kim Bassinger.”

El Pervertido: “Y yo soy igualito a Alec Baldwin.”

Asenath: “¿No sería mejor si tú fueses Kim Bassinger y yo fuese Alec Baldwin?”

El Pervertido: “No sé qué decirte. Aún conservo la infección rectal de la última vez…”

El Disgusto: “Oh, por el amor de Dios…”

Yo: “¿Podríais avisarnos antes de empezar a revelar esos pequeños detalles? Me gustaría tener al menos una posibilidad de taponarme los oídos con dados.”

El Capullo: “¿Cómo podría invocar el Primer Principio sobre mí mismo?” (15)

El Gordito: “De modo que… ¿en que momento de la película Indiana Jones y la Última Cruzada habrían usado las cartas? ¿Antes o después de disparar a través de los nazis?”

Por supuesto, el personaje de El Capullo fue el siguiente en morir, cuando intentó esconderse de la policía metiéndose en una bolera. Podría haberlo conseguido si no se hubiese detenido para alquilar un par de zapatos. Después, murió el personaje de El Gordito, pero dado que en realidad no había hecho nada aún, nadie se dio cuenta. El Pervertido y Asenath murieron juntos, y supongo que ellos lo habrían querido así. Eso me dejó con El Disgusto…

Yo: “El helicóptero de la policía aterriza directamente enfrente tuyo, bloqueando tu camino.”

El Disgusto: “¿Ah, sí? Pues le doy caña al motor de la motocicleta y salto por encima.”

Yo: “¿Qué?”

El Disgusto: “Que salto por encima del helicóptero con mi moto.”

Yo: “¿Cómo?”

El Disgusto: “¡Bueno, pues está claro! Usaré uno de los coches de policía estrellados como una rampa improvisada.”

Yo: “¿Estas seguro de que quieres hacer eso? Tendrías que sacar tiradas astronómicamente buenas para tener éxito.”

El Disgusto: “No me importa, ¡los dados me aman esta noche!”

(Se tiran los dados, un máster intenta contener la risa.)

El Disgusto: “¡Esto no puede suceder! ¡Exijo una nueva tirada!”

Yo: “Lo siento, no vale repetir.”

El Disgusto: “¡Pero mi personaje es un ninja!”

Yo: “Corrección. Tu personaje era un ninja. Ahora es confeti, confeti rojo y húmedo.”

El Disgusto: “¡ME CAGO EN LA PUTA! ¡Esto es todo por tu culpa, Pervertido!”

El Pervertido: “¿Qué? Estás loco.”

El Disgusto: “No la habría cagado con los dados si no estuviese herido. ¡Y no estaría herido si no me hubieses prestado esas putas novelas de Eric Van Lustbader!”

El Gordito: “¿Quién es Eric Van Lustbader?”

El Capullo: “Porno ninja.”

El Gordito: “Ah.”

Yo: “Mira, El Disgusto, incluso tratándose de ti, lo que dices no tiene sentido. ¿Cómo es que leer una novela porno sobre ninjas te provocó la herida?”

El Disgusto: “Estaba leyendo en la cama, y había llegado a uno de los momentos más… intensos. Y tuve una reacción en consecuencia, y cuando me puse a… bueno, la actividad sobresaltó a Lamont y me atacó.”

El Capullo: “¡Auh!”

Yo: “Pero, ¿por qué…?”

El Disgusto: “¡Él sabía que eso iba a ocurrir! ¡Me tendió una trampa! ¡El Pervertido no puede soportar que probara su querida galletita antes que él!”

Asenath: “No, en realidad hasta este momento El Pervertido no sabía que tú y yo nos habíamos acostado juntos.”

Hubo un largo silencio después de eso. Un silencio marcado tan sólo por lo que estoy seguro que fue el llanto del niño Jesús, absolutamente horrorizado. La cara de El Pervertido se volvió blanca, luego roja, y luego blanca otra vez. Cuando habló de nuevo, su voz era aterradora.

El Pervertido: “¿Me estás diciendo que eres… canadiense?”

Asenath: “Sí, sí que lo soy. Te dije que era del Sombrío Innsmouth porque me temía que pudiese sufrir algún estigma.” (16)

El Pervertido: “Y tú… y El Disgusto… ¿érais amantes?”

El Disgusto: “Fue una cosa de la SCA.”

Johnny Tangente: “Uau. ¿Te das cuenta, Pervertido, de que técnicamente te has acostado con El Disgusto?”

El Gordito: “Vale. Tengo una última pregunta sobre estas cartas…”

No sé realmente quién dio el primer puñetazo, y estaba demasiado inconsciente para ver quién soltó el último. Todo lo que sé es que cuando todo había terminado, nunca pude recuperar todas mis cartas de drama.


Referencias y notas al pie

(1) Y no se lo montan nada mal: compran ropas y armaduras antiguas, y las usan para recrear auténticos torneos medievales y cosas así. Y sí, hay gente que se hace pupa en medio de las batallas que organizan; aunque las armaduras sean de acero auténtico y las armas sean de mentirijilla para que nadie quede atravesado por una lanza o decapitado de un espadazo (más bien son de madera recubierta con cinta aislante y tal), no es raro acabar con unos cuantos cardenales y moretones al participar en una justa, o incluso alguna que otra costilla rota. Y es que, con o sin armadura, caerse de un caballo lanzado al galope duele.

En cuanto a Torg, es un juego de rol que ya se mencionó en la segunda historia. Hala, a repasar.

(8) En inglés, cornhole es el nombre que se le da a los agujeritos que contienen los granos de maíz en las mazorcas de la ídem. Pero en argot también se refiere tanto al conducto rectal de las personas como al acto de practicar el sexo anal, especialmente si se hace de manera forzada y con dolor. Supongo que es una referencia a lo mucho que dolería semejante práctica sexual si la penetración se realizase con una mazorca de maíz… y no, esta vez no voy a acompañar esta anotación de una imagen al uso. Que no, vamos.

(13) The Possibility Wars (las Guerras de la Posibilidad) es el nombre genérico del meta-conflicto de Torg en torno al que gira la premisa del juego.

(14) The Getaway (La Huida) es una película de gángsters rodada por Sam Peckinpah en 1972… aunque aquí Asenath y El Pervertido se refieren al remake que dirigió Roger Donaldson en 1994, con Baldwin y Bassinger como protagonistas.

(15) En Torg, el Primer Principio (“The Everlaw of One“) es la regla principal que gobierna el multiverso, y dice que para cada grupo de dos o más posibilidades conflictivas, sólo una de ellas puede hacerse realidad, evitando así que, en un mismo universo, una persona esté viva y muerta al mismo tiempo, por ejemplo.

(16) Innsmouth es un pueblo ficticio creado por H.P. Lovecraft en el que transcurrían alguna de sus historias de terror. En teoría está situado en el condado de Massachusetts, en Nueva Inglaterra.


La traducción corresponde al texto Reservoir Torgs de Al Bruno III (Ab3), realizada por Jorge Prieto (a.k.a. Reverendo) y recuperada de Archive.org.

Atrapado en la academia Jedi

WTF?! “¿Qué es esto?” ¡Vuelve a la entrada principal, muggle!

Aviso: la siguiente historia puede ofender a los fans de Star Wars, a los críticos de George Lucas y a cualquiera que piense que Greedo disparó primero. (1)

Viernes, 6:00 PM

Greedo y Han Solo (Lego)
(1) Greedo era un simpático alienígena verde con dedos de goma bastante poco creíbles (un rodiano, por si querías saberlo) que aparecía en La Guerra de las Galaxias (ahora se conoce como Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza, pero en mis tiempos era La Guerra de las Galaxias, y punto). La nota continúa al final de la historia, que es larga de narices.

Los 16 años que transcurrieron entre los episodios VI y I de Star Wars fueron una época más simple e inocente que la actual, especialmente en el mundillo de los juegos de rol. Psicópata Dave se había mudado por su cuenta a un pequeño apartamento tipo estudio en la esquina de las calles Puta del Crack y Mancha de Sangre. O a lo mejor sólo lo parecía.

Había invitado a todo el mundo a su partida, situada en el universo de Star Wars antes de la caída de la República, en la que todos los jugadores iban a ser estudiantes de la Academia Jedi. El Capullo, El Gordito, El Pervertido y su adorada Asenath estaban también presentes. Tan sólo faltaba El Disgusto, debido a sus heridas.

Yo: “¿Que su perro le arrancó QUÉ de un bocado?”

El Capullo: “La punta del pene.”

Yo: “Pero… ¿cómo?… ¿por qué?…”

El Gordito: “¿Realmente queremos saber los detalles? ¿Lo queremos?”

Psicópata Dave: “Oye, ¿estas fotos son de la Gen Con?”

El Pervertido: “Sí. Échales un vistazo, este año había una buena cosecha de tías buenas en los stands.”

Asenath: “Y que lo digas.”

Yo: “Déjame ver.”

El Capullo: “¿Son ciertos los rumores de que van a sacar una segunda edición de Dungeons & Dragons?”

Asenath: “Sí, es verdad.”

Psicópata Dave: “¿Por qué? ¿Por qué meterle mano a la perfección?”

El Gordito: “Mientras pueda seguir jugando con un antipaladín o con un asesino, continuaré recibiendo cada experiencia rolera con una disminuida sensación de desidia.”

Yo: “Buenas fotos, Asenath, pero esta está un poco desenfocada. Casi parece como si tú estuvieras… como si tú… ¡POR EL FANTASMA DE HASTUR!”

Mynock (Star Wars)
(2) Los mynocks eran esa especie de murciélagos espaciales con boca de ventosa que rondaban al Halcón Milenario en la escena del asteroide gigante en El Imperio Contraataca.

El Capullo: “¿Es eso… ellos están… acaso ella está…?”

El Gordito: “¿Sacándole lustre a su varita?”

Psicópata Dave: “¿Besando su mynock?” (2) 

El Capullo: “¿Haciendo una tirada de Cordura?”

Yo: “¿Qué carajo es esto?”

Asenath: “Lo siento, no sé cómo se me colaron esas ahí. Son parte de nuestra colección privada.”

El Pervertido: “Pero las tomamos en la Gen Con.”

Yo: “Sí, ya, bueno, pues deberíais dejarlas para vosotros mismos.”

Asenath: “Siento haberos ofendido. Pero estoy especialmente orgullosa de esta foto…”

Yo: “¡¡¡MIS OJOS!!!”

El Pervertido: “Oh, venga ya, aquí somos todos adultos.”

Psicópata Dave: “Espera un segundo. Si ella está ahí… y él está ahí… ¿quién tomó la foto?”

Asenath: “Bueno, acabamos montándonos una especie de ménage à trois con un tío que trabajaba para White Wolf.”

El Gordito: “¿Acaso mis oídos me traicionan? ¿Por alguna oscura intervención divina habéis encontrado una manera de fundir vuestra piel con la piel de los genios oscuros que dieron a luz a ese milagro del rol conocido como Vampiro: La Mascarada?”

El Pervertido: “Bueno, al menos dijo que trabajaba para White Wolf.”

Asenath: “Y vestía prácticamente entero de negro.”

Psicópata Dave: “Quien quiera que fuese, no se ganaba la vida como fotógrafo.”

Yo: “Oye, quizás deberíamos empezar a jugar antes de que acabe viéndole los genitales a alguien.”

El Gordito: “Mi único deseo es que un día sea capaz de ver de nuevo mis propios genitales, pero lamentablemente la tarta de frutas es una amante despiadada.”

Psicópata Dave: “Vale, vamos a empezar a crear personajes. Os recuerdo que esta partida os permitirá seguir el desarrollo de vuestro joven aprendiz Jedi. Recordad que esta es la Academia Jedi antes de Star Wars y antes de esa nenaza de Darth Vader.”

El Capullo: “¿Darth Vader es una nenaza?”

Psicópata Dave: “Si Vader hubiese sido un auténtico Señor del Sith, habría matado a su hijo y al Emperador, y habría usurpado todo el poder para sí mismo.”

El Gordito: “Una victoria engañosa, como mucho. ¿Qué hay de las fuerzas comandadas por Leia y Han Solo?”

Psicópata Dave: “Todo lo que Vader habría tenido que hacer sería bombardear masivamente la superficie de Endor y, entonces, una vez capturada Leia, transformarla en su consorte.”

Yo: “Pero es su hija.”

Psicópata Dave: “Sí, y de esa forma el poder de la Fuerza y su línea de sangre permanecerían puras.”

Asenath: “Tiene sentido.”

Naturalmente, la chica con el brazo de aleta estaba de acuerdo.

Así que nos pusimos a crear nuestros personajes. Cada uno de nosotros iba a interpretar a un recluta recién llegado. Nos encontramos todos juntos en la Academia Jedi, esperando en fila la llegada del maestro Yoda.

Viernes, 7:00 PM

Psicópata Dave: “Un silencio se apodera de la habitación cuando entra el maestro Yoda. La pequeña y frágil figura se aclara la garganta antes de empezar a hablar.”

El Capullo: “Uau.”

Yo: “Estoy impresionado.”

El Pervertido: “Esta puede ser la mejor partida de todas.”

Psicópata Dave: “El maestro Yoda os observa atentamente y luego comienza a hablar. SOY YODA, EL MAESTRO JEDI, VUESTRO INSTRUCTOR JEDI DE MAYOR RANGO. ¡DE AHORA EN ADELANTE SÓLO HABLARÉIS CUANDO OS HABLEN PRIMERO, Y LA PRIMERA Y LA ÚLTIMA PALABRA QUE SALDRÁ DE VUESTRAS PONZOÑOSAS CAÑERÍAS DE DESAGÜE SERÁ”MAESTRO”! ¿SOIS CAPACES DE ENTENDER ESO, GUSANOS ESPACIALES?

Todos nosotros: “¡Maestro, sí, maestro!”

Psicópata Dave:¡JODER! ¡NO OS OIGO! ¡SONAD COMO SI TUVIESEIS UN PAR!

Asenath: “Uhmmm…”

Los demás: “¡Maestro, sí, maestro!”

Psicópata Dave: SI LLEGÁIS A ABANDONAR EL PLANETA, ESCORIA ASPIRANTE A JEDI, SI SOBREVIVÍS AL ENTRENAMIENTO DE RECLUTAS… SERÉIS UN ARMA, SERÉIS UN SACERDOTE DE LA MUERTE AMANTE DE LA PAZ Y REZANDO PARA LA GUERRA. PERO HASTA ESE DÍA, ¡SOIS VÓMITO! SOIS LA FORMA DE VIDA MÁS ABYECTA. NI SIQUIERA SOIS FORMAS DE VIDA INTELIGENTE. ¡NO SOIS MÁS QUE APESTOSOS FRAGMENTOS DESORGANIZADOS DE EXCREMENTO DE ANFIBIO! ¡Y YO SÉ LO QUE ME DIGO, PORQUE SOY ANFIBIO! Y PORQUE SOY DURO NO OS VOY A CAER BIEN. ¡PERO LOS JEDI NO ODIAN, ASÍ QUE DEBO APALIZAROS HASTA QUE SINTÁIS LA TRANQUILIDAD DEL LADO LUMINOSO DE LA FUERZA! ¿SOIS CAPACES DE ENTENDER ESO, GUSANOS ESPACIALES?

Todos nosotros: “¡Maestro, sí, maestro!”

Psicópata Dave: “Yoda camina hasta el personaje de El Gordito. ¿Qué aspecto tiene?”

Michael Whelan (ilustración)
(3) Michael Whelan es un pintor que ha ilustrado en más de una ocasión los personajes y mundos creados por Michael Moorcock. Entre ellos destaca Elric de Melniboné, que es precisamente un albino de pelo largo.

El Gordito: “Mi personaje parece un albino de pelo largo pintado por Michael Whelan. Su nombre es Fauntleroy Jones… ¿que no, illo?” (3)

Psicópata Dave:¡Y UNA MIERDA DE BANTHA! A PARTIR DE AHORA TU NOMBRE SERÁ APRENDIZ PELOTAS CUADRADAS! ¿TE GUSTA ESE NOMBRE?

El Gordito: “No tié la resonansia que estaba buscando… ¿que no, illo?”

El Pervertido: “¿A qué viene el acento andaluz?”

El Gordito: “Mi personaje viene de la parte sur de la galaxia.”

Psicópata Dave:¡SELLA TU TRÁQUEA!

Yo: “¿Estás seguro de que Yoda actuaría de esa forma?”

Psicópata Dave: “El maestro Yoda le corta la respiración a tu personaje hasta que se desmaya.”

Viernes, 8:00 PM

Tan detallista como siempre, Psicópata Dave nos dio unos momentos para que cada jugador presentase a su personaje, antes de aplastarlos completamente. El Capullo estaba interpretando a un chaval con extraordinarias habilidades matemáticas llamado Adric. El Pervertido y Asenath jugaban con primos incestuosos. Psicópata Dave nos guió paso a paso a través de su visión del entrenamiento Jedi.

Yo: “Así que es como una máquina automática de lanzar pelotas de tenis…”

Psicópata Dave: “Solo que lanza bolas de petanca.”

El Capullo: “¿Así que vas a vendarme los ojos y a lanzarme bolas de acero de cinco kilos?”

Psicópata Dave: “Si la Fuerza es poderosa en ti, sobrevivirás. Tira los dados.”

Viernes, 9:00 PM

Yo: “Cuando haya terminado de visitar al personaje de El Capullo en la enfermería, vuelvo a colarme en los barracones antes de que apaguen las luces.”

Asenath: “Cuando apaguen las luces y estemos todos en nuestras literas, mi primo y yo usamos la Fuerza para practicar un masaje mutuo en nuestros genitales hasta alcanzar el orgasmo.”

Yo: “Yo… uhhh…”

El Capullo: “¿Los Jedis pueden hacer eso? No me extraña que siempre estuvieran relajados.”

Psicópata Dave:¡CERRAD VUESTROS PUERCOS ORIFICIOS ESPACIALES!

Viernes, 11:00 PM

Psicópata Dave:AQUÍ MI SABLE. AQUÍ MI HOJA…

Viernes, 11:59 PM

Psicópata Dave: “Cada uno de vosotros monta en su caza Y-Wing y se prepara para la primera misión de entrenamiento. (4) Todas vuestras naves están aparcadas en la cara oscura del planeta.”

Y-Wing
(4) Los cazabombarderos Y-Wing de Star Wars tienen forma de Y vistos en planta, de ahí su nombre.

El Capullo: “Me alegro de que mi personaje haya salido de la enfermería. La verdad es que no estaba seguro de cómo interpretar que me pongan una lavativa en el colon.”

El Gordito: “¿Lo estaría alguien?”

Psicópata Dave: “Vale, Capullo, tu personaje va primero. Haz una tirada de pilotar mientras vuelas por la cara oscura del planeta.”

(tirada)

El Capullo: “¡Sí!”

Psicópata Dave: “¡Excelente! Ahora vamos a la parte del ejercicio con fuego real.”

El Capullo: “¿Qué?”

Sábado, 12:30 AM

El Pervertido: “Todos hemos ahorrado para traerle esta cesta de fruta a tu personaje, Capullo.”

El Capullo: “Uau. Me la comería si mi personaje conservara los brazos.”

Sábado, 1:30 AM

El Gordito: “¡Reto al aprendí Malfoy a un duelo! Estoy jarto de sus gilipollese… ¿que no, illo?” (5)

El Pervertido: “¡Ese repelente niño pijo! ¿Cómo osa sabotear nuestra carroza para el desfile de la semana del Orgullo Mandaloriano?”

Draco Malfoy (Harry Potter)
(5) Draco Malfoy es un personaje de las novelas y películas de Harry Potter. La verdad es que el chaval hace muy bien de niño pijoteras-asqueroso-repelente, todo hay que decirlo. Es tan odioso como debería ser.

Asenath: “Ten cuidado, es muy habilidoso.”

Yo: “Mirad, esto ha sido… oíd… es tarde y yo tengo que trabajar por la mañana.”

Psicópata Dave: “Pensé que habías venido a jugar una partida, no a salir corriendo porque te ha entrado un poco de sueño.”

Yo: “Tengo responsabilidades hacia mi trabajo.”

Psicópata Dave: “¿Y qué pasa con tus responsabilidades hacia la Fuerza?”

Yo: “Venga, vale, me quedo otra hora. Al menos hasta el final del duelo.”

Sábado, 2:30 AM

El Capullo: “El maestro Yoda fue muy amable dejando que compartiéramos una habitación en el hospital.”

El Gordito: “Esas fueron, sin ningún lugar a dudas, las peores tiradas de dados de mi vida.”

El Pervertido: “Yo robo unos cuantos guantes de goma y puentes dentales para después.”

Asenath: “Siempre tan romántico.”

Yo: “Vale, me voy.”

El Capullo: “Este parece un buen momento para dejarlo.”

Psicópata Dave: “Pero la partida no ha acabado aún.”

Yo: “Pero dos tercios del grupo está en la enfermería.”

Psicópata Dave: “¡Aún hay aventuras que vivir!”

Yo: “Venga, vamos a recoger las cosas.”

Psicópata Dave: “Bueno, pero espera un minuto. Tengo unas cuantas escenas más que jugar, ¿vale? ¿Por favor?”

El Capullo: “Oh… venga, vale.”

Psicópata Dave: “Bien. Necesito una cosa.”

Psicópata Dave se excusó y se fue a su dormitorio. El Capullo y yo empezamos a guardar nuestras cosas para marcharnos. El Gordito comenzó a intentar ponerse de pie. El Pervertido y Asenath estaban discutiendo sobre varios sitios a los que podían ir a aparcar el coche. Todos nos quedamos callados cuando Psicópata Dave salió de su habitación llevando una escopeta de cañones recortados.

Yo: “Ah… ¿qué es eso?”

Psicópata Dave: “Me gusta hacer las tiradas importantes haciendo que los dados rueden dentro del cañón.”

El Capullo: “¿Está cargada?”

Psicópata Dave: “Probablemente.”

El Gordito: “No me siento cómodo con armas en la mesa de juego.”

Psicópata Dave: “Lo siento, pero es que jugar al rol es ahora la única cosa que me importa en la vida. Y cuando no puedo jugar, me siento como si mi alma estuviese siendo transportada a un miasma oscuro donde el bien y el mal ya no tienen sentido.”

El Capullo: “¿Sabes? Podríamos quedarnos un rato más.”

Yo: “Sí, ¿por qué parar ahora?”

El Pervertido: “Esto acojona un poco.”

Asenath: “Sí, y me está poniendo muy cachonda.”

El Pervertido: “Mi pequeña zorra.”

Asenath: “Mi semental galopante.”

Yo: “¿Pero a vosotros qué LECHES os pasa?”

Sábado, 3:30 AM

Asenath: “Mira, alguien ha robado el sable de luz de mi personaje, ¡y de aquí no se mueve nadie hasta que sepa quién ha sido!”

El Capullo: “Creo que el conserje es malvado.”

Yo: “¿Por qué?”

El Capullo: “Cada vez que aparece, Psicópata Dave toca la Marcha Imperial en su órgano Casio.”

Sábado, 5:00 AM

Dorian Hawkmoon
(6) Dorian Hawkmoon es (al igual que Elric, mencionado arriba) otra de las encarnaciones del Campeón Eterno en las novelas ambientadas en el multiverso fantástico de Michael Moorcock.

El Gordito: “¡Podemos adoptar a la mofeta como nuestro animal de compañía! ¡La mascota de los barracones! ¡La llamaré Hawkmoon!” (6)

El Capullo: “Pero, ¿y si el maestro Yoda se entera? Nos meteríamos en un buen lío.”

El Gordito: “No pasará nada mientras no haya ningún ruido repentino.”

Psicópata Dave: “El maestro Yoda irrumpe en la habitación. ¿QUÉ SON TODOS ESTOS SUSURROS CONSPIRATORIOS?

Sábado, 5:15 AM

El Pervertido: “¿Sabéis qué? Estoy bastante seguro que colgarnos de los pulgares debería hacer que Yoda se ganase un punto de Reverso Tenebroso.”

Psicópata Dave:¡CIERRA TU SUCIO ORIFICIO ESPACIAL!

Sábado, 6:30 AM

Yo: “Vale. De acuerdo. Ayudo al resto del grupo a sabotear la nave espacial del aprendiz Malfoy.”

El Capullo: “¿Crees que esto es parte del metaargumento?” (7)

Sábado, 7:15 AM

Psicópata Dave: “El maestro Yoda dice: ¡YA ESTÁIS LISTOS PARA EL CURSO AVANZADO DE NAVES ESPACIALES!

El Capullo: “Yo me escondo al final de la fila y rezo por que no me vea.”

Yo: “Vale, voy el primero.”

Psicópata Dave: ¡VAS A ACABAR ESTE RECORRIDO, GUSANO ESPACIAL!

Yo: “Sí, maestro, sí. Lo haré lo mejor que pueda.”

Han, Leia, Luke y Chewie
(7) Metaplot (metaargumento) es un término popularizado por White Wolf y su Mundo de Tinieblas, que viene a designar la “gran historia” que tienen algunos juegos y que va transcurriendo de manera, más o menos, independiente de lo que hagan los jugadores, aunque estos pueden contribuir a alterarla ligeramente en algunos puntos. Por ejemplo, el metaargumento del universo Star Wars tiene puntos clave como la era Jedi, la era de la República, la era del Imperio, la era de la Nueva República, etc.
El término metaplot suele ir de la mano del término signature characters, que son los personajes canónicos que pertenecen a un cierto universo. En el caso de Star Wars, lógicamente, nos estaríamos refiriendo a Luke, Han, Leia y demás.

Psicópata Dave:¡ACABARÁS ESTE RECORRIDO! ¡NO TIENES NINGUNA OTRA OPCIÓN! Y luego Yoda saca un bláster y te dispara en el fémur. Tienes cinco asaltos de combate antes de desangrarte hasta morir.”

Sábado, 10:00 AM

Yo: “Bueno, ya llego tarde al curro.”

Psicópata Dave: “¿Y a quién le importa? Vuestros personajes se han largado todos a pasar el día en una casa de putas espacial.”

El Pervertido: “¡Finalmente, una partida en la que me siento identificado!”

El Capullo: “Mi personaje y el de El Gordito comparten una puta espacial.”

El Gordito: “Sí, y acuérdate de quién disparó primero, chaval.”

Sábado, 2:00 PM

Yo: “Mientras los demás están en el baile tejano en gravedad cero, me encierro dentro de mi baúl y me vuelo la tapa de los sesos de un disparo.”

Psicópata Dave: “Vale. Haz la tirada.”

(tirada)

Yo: “¿Cómo he podido fallar?

Psicópata Dave: “¿Por qué estás intentando arruinarle la partida a los demás?”

Yo: “Mira, quizá esta partida sea divertida para ti, ¡pero esto no es Star Wars!”

El Capullo: “¡Ab3! ¡Está armado! ¡Nunca te metas con un máster armado!”

Psicópata Dave: “¿Qué quieres decir, exactamente?”

Yo: “Pues mira, un argumento de dibujos animados, gente con acentos falsos y adolescentes salidos haciéndose pasar por tipos duros NO es de lo que va Star Wars. Me largo de aquí.”

Psicópata Dave: “¡Grrrrrrrrrrrrrrr!”

El Capullo: “Mira, mi personaje está encerrado en los servicios sin papel. ¿Puede usar la Fuerza para coger un rollo del armarito de los repuestos?”

Psicópata Dave: “¿Eh? Ah, sí. Por fin estás actuando como un Jedi.”

La leyenda dice que esa partida duró tres días más, hasta que tan sólo quedaba El Gordito. Nunca volví a jugar con Psicópata Dave, quien fue desapareciendo lentamente de mi círculo de amigos, perdido en una espiral de destrucción llena de locura, odio a sí mismo y productos de Games Workshop.


Referencias y notas al pie

(1) En la escena de la cantina en Mos Eisley. durante sus dos o tres minutos de fama, se sentaba frente a Han y le decía que Jabba estaba hasta las pelotas (si las tuviere) de él y que se lo iba a cargar. En la versión original, la respuesta de Han era pegarle un tiro a bocajarro que le dejaba bastante pocho. Así, sin más ni más.

En la Edición Especial que se estrenó en 1997, y en un malsano arranque de corrección política, George Lucas hizo que añadieran digitalmente un primer disparo de Greedo que falla y da en la pared al lado de Han, para así justificar que este se lo cargue inmediatamente después en “defensa propia”. Y es que el bueno de la peli no puede ir por ahí despanzurrando malos sin motivo suficiente, por muy contrabandista que sea. Lamentablemente, no sólo el hecho de que alteren digitalmente una película por aquello del qué dirán es malo de por sí, pero es que el cambio no estaba especialmente bien hecho y el parche se notaba horrores.

En la más reciente edición de la película (la edición en DVD), la alteración sigue ahí, pero ha sido retocada para que quede mejor. Algo es algo, aunque para los fans carrozas de La Guerra de las Galaxias como yo, Han siempre disparó primero.


La traducción corresponde al texto Trapped in Jedi Academy de Al Bruno III (Ab3), realizada por Jorge Prieto (a.k.a. Reverendo) y recuperada de Archive.org.